En la narrativa política de la llamada Cuarta Transformación siempre hay una constante: el pasado siempre resulta responsable del presente. Bajo esa lógica, los problemas actuales rara vez tienen origen en enfrentar el presente. En Veracruz, la gobernadora Rocío Nahle no se aparta de esa línea.

A diez días de haberse detectado un derrame de hidrocarburo en las costas del sur del estado, finalmente se identificó el presunto origen del incidente ambiental. Según explicó la mandataria veracruzana, el vertido ya fue contenido y la información sobre su causa le fue proporcionada por el director de Petróleos Mexicanos, Víctor Rodríguez Padilla.

La explicación oficial apunta hacia un actor externo: un barco perteneciente a una empresa petrolera privada. De acuerdo con Nahle, la embarcación no presta servicios a Pemex y el derrame ocurrió durante operaciones relacionadas con la industria energética privada.

La gobernadora añadió que dicha compañía desarrolla trabajos de exploración y explotación frente a las costas de Tabasco, derivados de contratos firmados durante el gobierno del expresidente Enrique Peña Nieto. Según su versión, las corrientes marinas habrían desplazado el hidrocarburo hasta el litoral veracruzano.

Mientras tanto, el daño ambiental ya había alcanzado zonas del municipio de Pajapan, donde pescadores y pobladores reportaron presencia de petróleo en playas y áreas de actividad pesquera. Ante ello -afirmó la mandataria- se desplegaron trabajos intensivos de limpieza durante la última semana.

En esas labores participaron personal de Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, autoridades federales, la Secretaría de Marina y la Procuraduría estatal de Medio Ambiente, además de brigadas comunitarias.

Respecto a los impactos económicos en el sector pesquero, Nahle indicó que la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó implementar apoyos para aproximadamente 25 mil pescadores afectados por la contaminación en la zona.

Sobre las posibles consecuencias legales, la gobernadora sostuvo que corresponderá a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente determinar las sanciones contra la empresa responsable del derrame.

Sin embargo, más allá de la explicación oficial, el episodio demuestra el cinismo e irresponsabilidad en pleno ejercicio de gobierno. ¿Hasta qué punto el pasado puede seguir cargando con la responsabilidad del presente? En la entidad veracruzana, nada cambiará, las respuestas volverán a mirar hacia atrás cuando de problemas se trate.

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