A decir de la presidenta Claudia Sheinbaum el costo ambiental y económico del derrame de hidrocarburo en el Golfo de México no será absorbido por el Estado, sino por la empresa privada implicada en el incidente.
En conferencia matutina, informó que la Fiscalía General de la República mantiene abierta una investigación penal, mientras Petróleos Mexicanos (Pemex) continúa desplegado en la zona con trabajos de contención y limpieza.
Según la mandataria federal el origen del siniestro está vinculado a una embarcación particular, deslindando a la petrolera estatal de responsabilidad directa. Subrayó que el caso ya configura un delito, por lo que habrá consecuencias legales.
Advirtió que la empresa deberá cubrir la remediación ambiental y compensar las pérdidas económicas generadas, especialmente a pescadores y prestadores de servicios afectados por la contaminación.
De forma paralela, instancias ambientales federales evaluarán las sanciones administrativas por los daños ecológicos registrados en costas de Veracruz y Tabasco, incluida la afectación a fauna marina.
En las acciones participan la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), cuyos equipos ya operan en el área junto con personal de Pemex.
Sheinbaum instruyó además al director general de la petrolera, Víctor Rodríguez Padilla, a trasladarse al sitio para evaluar la magnitud del daño y determinar si se requiere ampliar los recursos destinados a la limpieza.
También confirmó la revisión de un segundo evento frente a la Refinería Olmeca Dos Bocas, el cual, de manera preliminar, presenta menor impacto.
Finalmente, anunció que solicitará un informe actualizado con una nueva inspección en campo y contacto directo con los sectores afectados, en medio de la presión por esclarecer responsabilidades y acelerar la reparación del daño.







