El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su discurso contra Irán al fijar como límite la noche del martes para que reabra el estratégico estrecho de Ormuz.

A través de su plataforma Truth Social, el mandatario lanzó un mensaje de alto tono: advirtió que “esta noche podría desaparecer toda una civilización”, aunque señaló que no desea ese desenlace, pero lo considera probable.

Trump sostuvo que dentro de la república islámica se registra un cambio “completo y total”, con nuevas corrientes de pensamiento que, según dijo, podrían derivar en un escenario “revolucionariamente distinto”.

El presidente estadounidense calificó el momento como uno de los más relevantes en la historia contemporánea y reiteró que el plazo para alcanzar un acuerdo vence a las 20:00 horas del martes (tiempo del Este).

La declaración se produce tras un ultimátum previo de 48 horas -posteriormente extendido- en el que Washington exigió la reapertura de esta vía marítima clave para el comercio energético global, advirtiendo consecuencias severas en caso de incumplimiento.

En respuesta, autoridades iraníes han endurecido su postura. Teherán sostiene que el estrecho no volverá a operar bajo las condiciones anteriores, particularmente en relación con Estados Unidos y sus aliados. Además, ha señalado que trabaja en la configuración de un “nuevo orden” en el golfo Pérsico.

El gobierno iraní también reiteró que no abandonará su programa nuclear, al que califica como de carácter pacífico.

Publicidad