El luchador mexicano Alberto del Río enfrenta nuevamente señalamientos por presunta violencia familiar, un delito que en San Luis Potosí podría derivar en una pena de hasta siete años de prisión, de acuerdo con la legislación estatal vigente.
Detenido el pasado 6 de abril tras una llamada de emergencia realizada por su esposa, Mary Carmen Rodríguez Lucero, el también conocido como “El Patrón” acumula diversos antecedentes relacionados con agresiones, principalmente contra mujeres, lo que lo coloca otra vez bajo el escrutinio judicial.
Con una carrera internacional destacada -incluida su etapa en WWE, donde obtuvo campeonatos mundiales- Del Río ha combinado logros deportivos con una trayectoria marcada por episodios de conducta violenta. Nacido el 25 de mayo de 1977 en San Luis Potosí, es hijo del legendario Dos Caras y hermano de El Hijo de Dos Caras.
Historial de incidentes
Los antecedentes del luchador se remontan a 2014, cuando fue despedido de WWE por “conducta poco profesional” tras un altercado con personal de la empresa.
En 2017, protagonizó un incidente en el aeropuerto de Orlando con su entonces pareja, la luchadora británica Saraya-Jade Bevis, sin consecuencias legales. Un año después, ella misma lo denunció por presunta violencia familiar en Estados Unidos; el caso no llegó a tribunales.
Para 2020, Del Río fue arrestado en San Antonio, Texas, acusado de secuestro agravado y cuatro cargos de agresión sexual tras la denuncia de su expareja Reyna Quintero. Ese mismo año fue suspendido por Lucha Libre AAA Worldwide tras agredir a un aficionado durante un evento.
En 2025, volvió a generar polémica al agredir al luchador King Vikingo durante una promoción televisiva, además de registrar conflictos dentro del reality show La Granja VIP.
Posible sanción
De acuerdo con el Código Penal del Estado de San Luis Potosí, el delito de violencia familiar contempla penas de uno a siete años de prisión, además de sanciones económicas que pueden ir de 20 a 700 días de UMA.
La legislación establece que este delito aplica en casos de agresión contra cónyuges o parejas, e incluye violencia física, psicológica, emocional, económica, patrimonial y sexual.
El caso actual coloca nuevamente a Alberto del Río en una situación legal crítica, con un historial que podría influir en el desarrollo del proceso judicial.





