Estados Unidos iniciará este lunes por la mañana el bloqueo del estrecho de Ormuz, en una medida ordenada por el presidente Donald Trump tras el fracaso de las negociaciones bilaterales con Irán. La acción comenzará a las 10:00 horas del este, cuando la Armada estadounidense impedirá el tránsito de buques vinculados a puertos iraníes.
El mandatario justificó la decisión al señalar que Teherán ha obstaculizado la libre navegación en la zona. A través de su red Truth Social, sostuvo que “en algún momento se alcanzará un acuerdo”, aunque acusó a Irán de impedirlo.
Trump advirtió además que evalúa nuevas medidas de presión, incluyendo posibles ataques a infraestructura estratégica. En ese contexto, lanzó una advertencia directa: cualquier agresión contra fuerzas estadounidenses o embarcaciones civiles tendrá una respuesta militar.
Washington argumenta que Irán ha desplegado minas y explosivos en el estrecho, lo que —según la Casa Blanca— constituye una forma de “extorsión internacional”. La vía marítima es clave para el comercio energético global, ya que por ella transita cerca del 20% del petróleo mundial.
La decisión se produce tras el colapso de negociaciones entre ambas naciones realizadas en Pakistán, que se extendieron por 21 horas sin resultados. Durante el diálogo, el vicepresidente JD Vance exigió compromisos para frenar el programa nuclear iraní, incluyendo el cese del enriquecimiento de uranio y el desmantelamiento de instalaciones. Teherán rechazó las condiciones.
El bloqueo también responde a un ultimátum previo de Trump, quien había condicionado una tregua a la reapertura del estrecho. Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, los precios del petróleo han aumentado más del 50%, impulsados por la incertidumbre en la región.
En paralelo, la Guardia Revolucionaria iraní afirmó mantener el “control absoluto” del estrecho y aseguró que la navegación civil continúa permitida. No obstante, advirtió que cualquier presencia militar extranjera será respondida con firmeza.
Trump también ordenó interceptar embarcaciones en aguas internacionales que hayan pagado peajes a Irán, calificando esos pagos como ilegales. Asimismo, anunció operaciones para eliminar minas colocadas en la zona.
Desde el anuncio del alto el fuego la semana pasada, el tránsito marítimo en Ormuz se ha reducido significativamente, consolidando el control de ese paso estratégico como una herramienta central en la disputa geopolítica.







