La economía mexicana habría iniciado 2026 con un desempeño débil, con riesgos de estancamiento o incluso una ligera contracción durante el primer trimestre, de acuerdo con estimaciones de Citi México.

El economista en jefe de la institución, Julio Ruiz, advirtió que la actividad económica mostró un deterioro relevante desde enero, con caídas tanto en la producción industrial como en el sector servicios, este último considerado hasta ahora como uno de los principales soportes.

Aunque se anticipa una moderada mejoría en febrero y marzo, el repunte no alcanzaría a revertir el retroceso observado al inicio del año. Bajo este escenario, el desempeño trimestral se ubicaría cercano a cero o en terreno negativo frente al periodo previo.

Pese a ello, Citi mantiene su previsión de crecimiento anual de 1.4% para 2026, impulsado parcialmente por un efecto estadístico favorable derivado del cierre de 2025. La recuperación más consistente, sin embargo, dependería de un repunte en la inversión hacia la segunda mitad del año.

El análisis señala que la inversión privada continúa como el principal factor de debilidad, afectada por la incertidumbre en el entorno internacional, tensiones comerciales y modificaciones en el marco institucional. Este componente explicaría hasta 70% del bajo dinamismo económico proyectado.

En este contexto, se prevé que la inversión no muestre una recuperación significativa antes del cuarto trimestre, debido al rezago inherente en la toma de decisiones empresariales.

En contraste, el consumo interno se mantendría como el principal motor de la actividad económica, respaldado por el crecimiento de la masa salarial real, los incrementos al salario mínimo y la continuidad de programas sociales, factores que sostendrían la demanda en la primera mitad del año.

El desempeño del sector exportador, por su parte, seguirá condicionado por la relación comercial con Estados Unidos, especialmente ante posibles medidas arancelarias que impacten a la industria automotriz.

Hacia 2027, Citi proyecta un crecimiento de 2%, condicionado a avances en la negociación comercial durante 2026 que reduzcan la incertidumbre y permitan una reactivación de la inversión.

Las previsiones del banco coinciden con el consenso de analistas privados, que anticipan un crecimiento de 1.4% para 2026, aunque se muestran más optimistas para 2027. En contraste, las estimaciones oficiales del gobierno contemplan un mayor dinamismo económico en ambos años.

Con información de EFE

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