En México, el cáncer cervicouterino continúa cobrando vidas de manera alarmante: cada día fallecen 13 mujeres y se detectan cerca de 28 nuevos casos. A pesar de ser una enfermedad prevenible en casi su totalidad, alrededor del 80% de las pacientes acude a los servicios de salud en etapas avanzadas, lo que reduce significativamente sus probabilidades de supervivencia.
Organizaciones civiles lanzaron la campaña “Mujer Fuerte, Gunaa Nadipa”, enfocada en disminuir las brechas de atención en comunidades indígenas mediante acciones de educación, prevención y detección oportuna. El cáncer cervicouterino se mantiene como la segunda causa de muerte en mujeres en el país.
La oncóloga Lucely Cetina advirtió que la persistencia de estos decesos refleja fallas estructurales en el sistema de salud. Señaló que, con estrategias integrales como la vacunación contra el virus del papiloma humano (VPH) y programas de detección temprana, la enfermedad podría incluso erradicarse.
No obstante, la cobertura de estas herramientas sigue siendo insuficiente. Factores como la pobreza, la desinformación y los tabúes en torno a la salud sexual limitan el acceso de muchas mujeres a revisiones médicas oportunas.
El impacto también se observa en otros cánceres ginecológicos. En 2022, el cáncer de endometrio superó los 5 mil 300 casos y dejó mil 300 muertes, mientras que el de ovario registró más de 5 mil 100 diagnósticos y más de 3 mil 300 fallecimientos.
A la carga sanitaria se suma un fuerte contraste económico: el tratamiento del cáncer cervicouterino puede costar más de 6 millones de pesos en fases avanzadas, frente a la vacunación, que representa una alternativa significativamente más accesible.
Las desigualdades son más marcadas en comunidades indígenas, donde la distancia a los servicios médicos, la falta de información en lenguas originarias y las barreras culturales retrasan el diagnóstico y la atención.
La campaña impulsada por organizaciones busca atender este rezago mediante materiales informativos en español y zapoteco, así como jornadas comunitarias en Oaxaca enfocadas en prevención y detección temprana.
De acuerdo con Mayra Galindo, directora de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, el objetivo es construir soluciones desde el territorio y con las comunidades, respetando sus contextos culturales.
Especialistas coinciden en que el avance depende de una estrategia coordinada que priorice la educación, la difusión y el acceso efectivo a servicios de salud, con el fin de evitar muertes prevenibles entre mujeres, particularmente en sectores vulnerables.







