La visita a México de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, desató una nueva polémica política tras críticas de legisladores y figuras públicas vinculadas a Morena, quienes rechazaron su agenda y su participación en un acto relacionado con Hernán Cortés.

La mandataria española iniciará actividades este lunes en el país, donde prevé asistir a un homenaje al conquistador que encabezó la expedición que culminó con la caída del Imperio mexica. En ese contexto, el escritor y militante morenista Pedro Miguel propuso exhumar los restos de Cortés para entregarlos a España, a cambio de la restitución de piezas históricas como el Códice Trocortesiano, actualmente resguardado en Madrid.

Desde el Congreso capitalino, el grupo parlamentario de Morena acusó que la funcionaria española “viene a rendir homenaje a quienes destruyeron civilizaciones”, además de señalarla como representante de posturas conservadoras que, afirmaron, descalifican el indigenismo.

Propuesta formal y críticas

A través de una carta dirigida al titular del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Joel Omar Vázquez Herrera, Pedro Miguel solicitó formalmente la exhumación de los restos del conquistador, con el argumento de entregarlos a autoridades españolas.

El planteamiento incluye que, como gesto recíproco, el Estado mexicano solicite la devolución del códice maya, considerado uno de los pocos documentos prehispánicos auténticos que sobreviven.

El activista sostuvo que su propuesta busca frenar actos que calificó como “ofensivos para México”, en referencia al homenaje previsto durante la visita de Ayuso.

Reacciones políticas y sociales

La polémica escaló en redes sociales y espacios políticos. Legisladores morenistas cuestionaron las reuniones que sostendrá la funcionaria española en territorio nacional, al tiempo que insinuaron afinidades con sectores que calificaron como “clasistas y racistas”.

En el ámbito cultural, la escritora Sabina Berman ironizó sobre la visita, vinculándola con el homenaje a Cortés y cuestionando el simbolismo del acto en México.

El episodio añade tensión al debate histórico y político entre México y España, reavivando discusiones sobre memoria, colonialismo y patrimonio cultural.

Publicidad