La empresa china AheadForm volvió a sacudir las redes sociales tras exhibir el modelo Origin F1, un robot biónico diseñado para replicar expresiones humanas con un nivel de detalle que ya provoca asombro y también preocupación entre usuarios y especialistas en inteligencia artificial.

En el video viral que circula en plataformas digitales aparece un busto femenino hiperrealista capaz de parpadear, mover los ojos y ejecutar gestos faciales con una fluidez perturbadoramente natural. La máquina incluso sincroniza el movimiento de labios con voz y emociones simuladas mediante inteligencia artificial.

La firma aseguró que el avance fue posible gracias a una combinación de piel de silicona flexible, micromotores de precisión y sistemas de interacción empática orientados a imitar reacciones humanas en tiempo real.

Aunque la compañía vende el proyecto como una evolución tecnológica para mejorar la comunicación entre humanos y máquinas, el impacto visual del Origin F1 reavivó el debate sobre los límites éticos de la robótica humanoide y el riesgo de fabricar androides cada vez más difíciles de distinguir de una persona real.

Publicidad