Un endocrinólogo presentó en el Congreso Europeo sobre Obesidad, realizado en Estambul, una investigación sobre la representación de la obesidad en el arte y afirmó que la Mona Lisa “probablemente” tenía obesidad y un trastorno tiroideo.

Michael Yafi señaló, de acuerdo con declaraciones retomadas por el diario británico The Mirror, que en épocas pasadas el sobrepeso no era considerado un rasgo negativo y era asociado con belleza, fertilidad y poder.

El especialista analizó la pintura de La Gioconda y sostuvo que Lisa Gherardini, modelo retratada por Leonardo da Vinci, pudo haber padecido colesterol alto o hipotiroidismo severo.

Yafi explicó que no existe forma de realizar un diagnóstico definitivo, aunque indicó que la apariencia física de la mujer reflejada en la obra podría corresponder a un exceso de grasa corporal, posiblemente relacionado con cambios posteriores a cuatro embarazos.

La investigación también incluyó referencias a compositores como Johann Sebastian Bach y George Frideric Handel, quienes fueron representados con obesidad en distintos retratos. El endocrinólogo planteó que ambos pudieron haber desarrollado diabetes tipo 2.

En el análisis histórico, Yafi mencionó además a la Venus de Willendorf, una escultura de más de 32 mil años de antigüedad que muestra rasgos asociados con obesidad y fertilidad.

El especialista agregó que el arte contemporáneo podría reflejar un cambio en los estándares físicos debido al uso de medicamentos para bajar de peso como Mounjaro y Wegovy.

Según Yafi, estos tratamientos basados en la hormona GLP-1 han provocado la aparición de un rasgo conocido como “cara GLP-1”, relacionado con pérdida de grasa facial y aspecto cansado.

Finalmente, el médico sostuvo que, si artistas como Pablo Picasso vivieran en la actualidad, posiblemente representarían en sus obras este nuevo fenómeno corporal.

Publicidad