El Ministerio de Exteriores de China solicitó al gobierno de Estados Unidos levantar el embargo económico y las sanciones financieras aplicadas contra Cuba, tras señalar el impacto de estas medidas en la población de la isla.
Durante una conferencia de prensa, la portavoz de la cancillería china, Mao Ning, fijó la postura de su nación respecto al endurecimiento de las restricciones estadounidenses y la reciente petición del presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, quien solicitó una sesión especial en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para evaluar el estatus del embargo.
“China se opone a las sanciones unilaterales que carecen de fundamento en el derecho internacional. Instamos a EE. UU. a que ponga fin a su bloqueo, coerción y presiones contra Cuba”, declaró Mao Ning.
La funcionaria agregó que el gobierno chino respalda la soberanía de la isla frente a la injerencia externa y manifestó la disposición de Pekín para colaborar con la comunidad internacional en la búsqueda de equidad global.
El embargo económico y comercial de Washington hacia Cuba supera las seis décadas de vigencia. A partir de enero de 2025, con el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, la administración norteamericana incrementó las medidas de control financiero y logístico sobre el territorio caribeño.
El gobierno de Estados Unidos mantiene un despliegue militar en el Caribe a través de tropas del Comando Sur. Las directrices actuales de la Casa Blanca buscan restringir los ingresos económicos de La Habana y frenar el suministro de petróleo hacia la isla.
Esta estrategia impacta de manera directa en la economía cubana, generando afectaciones en la distribución de combustible, el sistema eléctrico, los servicios de salud, la educación, el transporte, el abastecimiento de alimentos y el sector turístico. Por su parte, las autoridades de Cuba califican el escenario actual como un bloqueo multidimensional y una táctica de asfixia total.







