- Alrededor de 53.6 millones de personas en el mundo estaban afectadas por esta condición en 2023 de acuerdo con un nuevo estudio; se calcula que para 2036 serán 79.6 millones; para expertos estas cifras resultan “llamativas”
“Las cifras son llamativas por su magnitud”, señala Guillermo Antiñolo Gil sobre un estudio que revela que alrededor de 53,6 millones de mujeres de 35 a 49 años de edad estaban afectadas por la infertilidad en 2023, y que proyecta que para 2036 serán 79.6 millones.
El estudio, publicado en la revista The Lancet Obstetrics, Gynaecology, & Women’s Health, encontró además que hay un desplazamiento de la carga relativa de la infertilidad “desde los países menos desarrollados hacia los de mayor renta”, añade Antiñolo citado por el portal Science Media Centre España.
“Conviene, no obstante, leer estos números con cautela”, señala el catedrático de Obstetricia y Ginecología en la Universidad de Sevilla, sobre la investigación que empleó la base de datos del estudio Carga Global de Enfermedad (GBE) con información de 204 países y territorios entre 1990 y 2023.
Antiñolo explica que “el indicador no mide exactamente lo que parece”, ya que la prevalencia de infertilidad del GBE “es una cifra modelada que depende en buena medida de que la mujer desee tener hijos, busque atención médica y disponga de servicios diagnósticos”.
También señala que “el estudio solo contempla la infertilidad femenina y deja fuera el factor masculino, que explica una proporción relevante de los casos”.
Resultados esperables
Por su parte, Rocío Núñez Calonge, directora científica del Grupo UR Internacional y coordinadora del Grupo de Ética de la Sociedad Española de Fertilidad, comenta que “centrar el análisis exclusivamente en mujeres de 35 a 49 años introduce determinados sesgos que deben considerarse”.
“En primer lugar, resulta esperable que este grupo presente las mayores tasas de infertilidad, dado que a partir de los 35 años se produce un descenso progresivo tanto en la reserva ovárica como en la calidad ovocitaria, con una aceleración significativa a partir de los 40 años”, señala Núñez.
El tema no es sólo de carácter clínico, sino social y económico. Crédito: Shutterstock
También destaca que, “aunque los autores señalan la escasez de estudios específicos de fertilidad en mujeres de edad materna avanzada, existen numerosos trabajos que han abordado este problema desde una perspectiva clínica. En este sentido, estudios recientes han demostrado un deterioro progresivo de los resultados reproductivos con la edad”.
Infertilidad, más allá de la medicina
Para Antiñolo, en el tema de la infertilidad entre las mujeres en edad reproductiva avanzada, “tiene una papel importante el aplazamiento de la maternidad por razones socioeconómicas”.
Como ejemplos señaló que en España “la edad media para tener el primer hijo ronda los 33 años, la fecundidad está entre las más bajas del mundo (1.1 hijos por mujer) y uno de cada 10 nacimientos ya es de madres de 40 o más años”.
Explica que “las propias mujeres señalan la falta de recursos económicos, la dificultad de conciliación y el temor al impacto en su carrera como principales barreras. Por eso la palanca más eficaz es social y preventiva, no solo asistencial”.
“Las soluciones deben ir más allá del ámbito médico y contemplar cambios sociales y estructurales que permitan a las mujeres ejercer su derecho reproductivo en condiciones más favorables”, resume Núñez.








