La mandataria estatal quiere hacer bueno un eslogan publicitario que la posicione en el imaginario colectivo y haga olvidar las fallas y excesos que se cometieron en la refinería Dos Bocas, mientras el campo veracruzano sufre una problemática que ya está ocasionando pérdidas económicas en cultivos como la caña de azúcar, el café o el limón.
Pero quizá el problema que más perciba la sociedad, sea que el gasto del gobierno se agiliza gustosamente hacia las actividades que la ingeniera Rocío Nahle cree que servirán para poner de moda al estado, notando además que el recurso se reduce y atrasa hacia ciertos programas que debieran ser prioritarios, fundamentalmente aquellos que guardan relación con el privilegiado lugar que la entidad se ha ganado por su Producto Interno Bruto (PIB) desde el siglo pasado.
Se trata de un indicador de la producción estatal, que por muchas décadas se posiciona entre los seis primeros lugares del país, aspecto crucial que poco valió a Nahle, puesto que en su gabinete, la gobernadora no se cuidó de nombrar a funcionarios que tuvieran el conocimiento, la trayectoria y la experiencia probada en asuntos o procesos productivos de la agricultura o de bienes y servicios diversos.
En la secretaría de desarrollo agropecuario y pesca (SEDARPA), ella colocó a un empresario comprador y empacador de limón, como lo es el contador Rodrigo Calderón, quien además no muestra empeño o interés en los asuntos de la dependencia a su cargo. Y en lo relativo al desarrollo económico estatal, designó a un bon vivant y político de redes sociales que no aprendió nada de su exitoso progenitor, quien fue un esforzado emprendedor y figura del sector empresarial en Xalapa.
El estado de Veracruz en estos momentos presenta serios problemas fitosanitarios en la producción de caña de azúcar y el cultivo del café, preocupantes pérdidas por el bajo costo del limón, y también por una serie de daños por derrames de Pemex a campos ganaderos y de cultivo, asunto donde los funcionarios y autoridades implicadas, prefirieron voltear para otro lado y ganar tiempo ofreciendo dádivas de beneficio mínimo. Esa cruel actitud hace que la gente afectada se sienta a la deriva y en riesgo creciente.
Se sabe que el 35.6 por ciento de la producción nacional de caña de azúcar proviene de Veracruz. En los municipios de La Antigua, Úrsulo Galván, Actopan, Alto Lucero, Puente Nacional y Paso de Ovejas, crece la pobreza de los productores de caña debido a la contaminación de aguas de riego y la aparición de plagas y hongos fitopatógenos que matan las plantas y sembradíos enteros. El problema surgió a principios de 2025 en la zona de Mozomboa, Actopan, fue avanzando y luego de varios meses, no encuentra solución, y ello incrementa la posibilidad de desastre y ruina en perjuicio de miles de familias. Algunos productores indican que por esa causa han perdido hasta el 70% de su producción.
En un video que circuló ampliamente la semana pasada, Manuel Iza Huesca, el presidente regional de la Unión Local de Productores de Caña de Azúcar, alertó que están en riesgo 30 mil hectáreas de los Ingenios de El Modelo y La Gloría, explicando sobre los avances obtenidos con ayuda de instituciones científicas de México y el extranjero, en el estudio e investigación del amarillamiento y pudrición de raíces de las cañas, avisando que siguen analizando las mejores opciones para curar y sanear los sembradíos, pero por lo pronto repartió un tríptico que aconseja aplicar con asesoría de la Unión, el control de plagas, los fungicidas, el Tiabendazol, los tratamientos químicos evaluados en laboratorio, adicionando moléculas químicas especiales y otras sustancias que benefician al suelo y a las cepas, pidiendo apoyar con un dron la aplicación foliar.
Ante estos acontecimientos, hay gente que ha preferido dejar de producir un tiempo, para no perder más recursos, que en muchas ocasiones proceden de préstamos con intereses. Sin embargo muchos consideran que los afectados deberían recibir apoyo del gobierno federal y estatal.
En la región de Coatepec miles de productores tratan de afrontar la plaga de la roya del café que ya redujo la cosecha en un 40%. Por su parte, el delegado de la Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas acusó la falta de atención y apoyo del secretario de desarrollo agropecuario, denunciando que “el campo veracruzano se encuentra en el abandono total”.
En Martínez de la Torre, tierra natal de Rodrigo Calderón, los productores de limón persa están desesperados por la caída del precio, razón por la que algunos no cortarán el fruto y prefieren dejarlo en los árboles para ahorrar el costo de la cosecha.
En el municipio de Las Choapas los ejidatarios se quejan porque PEMEX no atiende y resuelve las afectaciones por la explosión e incendio del Pozo Krem-1 que lleva 140 días contaminando parcelas, destruyendo vegetación, generando problemas de salud y matando ganado. En la paraestatal informaron que la solución definitiva implica algunas semanas más. De esta situación no se conoce comentario alguno de Alicia Bárcena la titular de SEMARNAT, tampoco de la procuraduría federal ambiental.
A veces es preciso corregir o modificar el presupuesto. Las ferias y festivales solamente pueden poner de moda a los responsables de ese gasto. El arte y la cultura son cosas diferentes. A Veracruz no hace falta ponerlo de moda, puesto que es reconocido nacional e internacionalmente.
Ante tal realidad, sería gratificante que la señora Rocío Nahle redujera esos presupuestos no prioritarios, para direccionarlos a la atención oportuna de los graves problemas aquí mencionados, otorgando subsidios a esos productores para compensar las pérdidas sufridas.







