El Congreso del Estado metió la lupa y endureció el brazo contra la contaminación ambiental. A partir de las recientes reformas aprobadas al Código Penal y a la Ley Estatal de Protección Ambiental, utilizar plaguicidas, herbicidas y fertilizantes no autorizados en la entidad ahora es catalogado como un delito grave que se castigará con hasta nueve años de prisión y multas que alcanzan los 176 mil pesos.
La medida legislativa tipifica dos nuevos delitos ecológicos con el objetivo de frenar el vertido y uso indiscriminado de sustancias tóxicas que amenazan los mantos freáticos, la tierra fértil y las áreas naturales protegidas de la entidad.
Alerta en el campo: el costo de la contaminación
El uso sin control de estos químicos representa un riesgo directo no solo para el entorno, sino para la economía agrícola y la salud pública.
Daño a los cultivos: Especialistas estiman que el uso prolongado de insumos restringidos puede deteriorar hasta el 80% de las plantaciones.
Impacto en la salud: Armando López Ramírez, presidente del Colegio de Biólogos de México (Capítulo Veracruz), advirtió que estas sustancias provocan alteraciones hormonales, afecciones respiratorias e irritaciones severas.
Focos rojos: Municipios como Perote, Acajete, Coatepec y Tlalnelhuayocan registran un alto nivel de afectación, principalmente ligado a la producción intensiva de papa, lo que ha encendido las alarmas de pobladores y ambientalistas.
Así quedan los castigos y multas
El marco penal actualizado establece un esquema de sanciones graduales según la gravedad de la falta:
La ley no solo persigue a quien aplica el químico, sino también a las corporaciones que se benefician del daño y a los dueños de predios que presten sus tierras para estas prácticas ilícitas.







