En un esfuerzo de última hora por contener un golpe demoledor a la economía del sur del estado, la administración estatal que encabeza Rocío Nahle García alista un paquete de estímulos económicos y apoyos financieros destinados a rescate del Ingenio San Pedro, ubicado en Lerdo de Tejada, luego de que el consorcio propietario hiciera pública su intención de bajar las cortinas y finiquitar a más de mil 500 obreros.
La mandataria veracruzana confirmó que ha iniciado conversaciones al más alto nivel con la Federación y convocó formalmente a los directivos de Grupo Porres, así como a la representación sindical, a un diálogo de emergencia para trazar una ruta de viabilidad operativa que evite la parálisis industrial.
Negociaciones con la SHCP y urgencia patronal
Para amortiguar el argumento del grupo empresarial —que sostiene la incostabilidad financiera del complejo azucarero—, Nahle García expuso la urgencia del caso ante las autoridades de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), buscando estructurar un esquema fiscal y de subsidios a la medida.
Se tiene prevista una mesa de trabajo decisiva con la plantilla laboral y los apoderados legales de la firma, aunque la titular del Ejecutivo remarcó que se requiere la presencia directa del propietario del conglomerado, quien actualmente se encuentra fuera del país y cuyo retorno se prevé para el cierre de esta semana.
Impacto en Los Tuxtlas y movilizaciones obreras
El eventual cese definitivo de San Pedro —centro fabril con más de 20 años de historia industrial— no solo asestaría un golpe irreversible a la economía de Lerdo de Tejada, sino que colapsaría el flujo financiero de municipios aledaños en la zona de Los Tuxtlas y el sur veracruzano, desde donde diariamente convergen cientos de cortadores y técnicos.
La incertidumbre laboral y el fantasma del desempleo masivo ya detonaron protestas y movilizaciones por parte del sector obrero, que exige la intervención del Estado para garantizar la estabilidad de la zafra y el sustento de sus familias.







