La peligrosa zona de Cumbres de Maltrata debe colocarse al frente de la lista de prioridades para el despliegue de los nuevos arcos inteligentes proyectados por el Gobierno Federal en la autopista Puebla-Córdoba, demandó Aldo Romero Lezama, vocero de la Honorable Alianza Mexicana de Organizaciones Transportistas (HAMOTAC).
Aunque el sector ve con buenos ojos el plan federal para blindar con vigilancia digital los tramos Puebla-Córdoba y La Tinaja-Cosoleacaque, el líder gremial advirtió que la iniciativa será inútil si la infraestructura no cuenta con operación continua, conectividad garantizada y mantenimiento constante.
La propuesta: Cobertura total en ambos sentidos
Para garantizar una supervisión efectiva en uno de los puntos más vulnerables para el autotransporte y los automovilistas particulares, Romero Lezama planteó una instalación estratégica puntual:
- Punto A: Un arco inteligente con sentido hacia Puebla.
- Punto B: Un arco inteligente con dirección a Córdoba.
“Los arcos permitirán escanear placas, verificar características de las unidades y medir velocidad para alertar en tiempo real a los C4. Sin embargo, en el pasado ya se han montado equipos en carreteras que terminaron como adornos inservibles por falta de señal o abandono técnico”, enfatizó el representante de HAMOTAC.
Inversión que se traduzca en seguridad real
El gremio transportista reiteró su respaldo a las acciones de inteligencia vial, pero insistió en que el verdadero reto no radica en la compra del equipo, sino en que la información recabada se procese de manera oportuna para frenar la incidencia delictiva y los accidentes en la montaña.








