Multinacionales estadounidenses han escalado sus quejas contra el Servicio de Administración Tributaria (SAT) directamente ante el Congreso de Estados Unidos, acusando al organismo mexicano de desplegar auditorías agresivas y bloqueos fiscales sin precedentes que erosionan la inversión en el país.
A través de un manifiesto remitido a los líderes del Comité de Finanzas del Senado —el republicano Mike Crapo y el demócrata Ron Wyden—, el Consejo Nacional de Comercio Exterior (NFTC, por sus siglas en inglés) advirtió que la política tributaria en México frena la llegada de capitales y el desarrollo de puestos de trabajo.
La organización empresarial, que agrupa a más de 300 corporativos globales como Amazon, Ford, ExxonMobil, FedEx, Walmart y Visa, señaló que los intentos oficiales por atenuar el problema han sido insuficientes. Aunque la Secretaría de Hacienda difundió en mayo el Acuerdo 68/2026 para acotar las revisiones extraordinarias, el gremio considera que las medidas se quedan cortas frente al impacto real en sus operaciones.
“Aunque valoramos las intenciones del acuerdo para resolver ciertos problemas, la estrategia del SAT se ha traducido en un marco administrativo fiscal que impone barreras desproporcionadas”, expuso Tiffany Smith, vicepresidenta de política comercial global del NFTC, en la misiva fechada el 30 de julio.
Frente común en el Congreso de EE. UU.
Esta acción legislativa representa un segundo llamado de alerta. Cuatro meses atrás, el colectivo dirigió un escrito al titular de Hacienda, Edgar Amador, denunciando irregularidades en los procesos de revisión fiscal.
Entre los señalamientos vigentes destacan:
Negativa a reconocer deducciones fiscales legítimas en diversos tributos.
Auditorías opacas que presionan a las estructuras financieras corporativas.
Nuevas cargas impositivas que dañan el flujo operativo de pequeñas empresas en plataformas tecnológicas.
El pronunciamiento coincidió con la comparecencia de Jamieson Greer, jefe de la Oficina del Representante Comercial de EE. UU. (USTR), lo que sitúa la política fiscal mexicana en el centro de la agenda comercial entre ambas naciones.








