El Pentágono alista el envío del portaaviones USS Theodore Roosevelt hacia Oriente Medio para asumir una misión estratégica que se extenderá por al menos siete meses. La embarcación zarpará en las próximas semanas junto con una tripulación de 5,000 efectivos para reforzar la presencia militar estadounidense en la zona.
Este movimiento busca relevar al portaaviones USS Abraham Lincoln, el cual emprende el viaje de regreso a Estados Unidos tras concluir un despliegue extraordinario de nueve meses, caracterizado por pasar un periodo prolongado operando en aguas de Oriente Medio.
La retirada del USS Abraham Lincoln ocurre en medio de reportes sobre el desgaste de sus marineros. Durante su permanencia en altamar, la tripulación enfrentó complicaciones internas asociadas al desabasto de suministros esenciales, así como un paulatino deterioro en la salud mental de los marineros a bordo debido a la extensión del periodo de servicio.








