El objetivo central del Plan México de ubicar al país dentro de las 10 principales economías del mundo se perfila cada vez más distante, arrastrado por el constante deterioro en los indicadores globales de competitividad y certeza institucional.
En la más reciente edición del Ranking Mundial de Competitividad del Instituto Internacional para el Desarrollo de la Gestión (IMD), la economía mexicana retrocedió siete peldaños, desplazándose del puesto 55 al 62 entre un grupo de 70 naciones evaluadas.
El panorama se complica al revisar el Índice de Libertad Económica 2026 de la Fundación Heritage. En dicho reporte, el país quedó clasificado en la categoría de “mayormente no libre”, ubicándolo en el lugar 92 de 184 países. La organización advierte que factores clave como la inseguridad pública, la fragilidad en la certidumbre contractual y los elevados niveles de informalidad atentan directamente contra la libertad empresarial.
Especialistas en la materia enfatizan que la desconfianza de los mercados y el debilitamiento del Estado de Derecho son los frenos principales para el desarrollo. Desde el colectivo México, ¿Cómo Vamos?, se recalca que la competitividad no se decreta, sino que exige atraer y retener talento e inversiones mediante reglas claras, infraestructura apta y un sistema educativo sólido.
Al respecto, la analista Adriana García destaca el déficit en materia de certeza jurídica como el gran obstáculo para la inversión. Refiere que, de acuerdo con la encuesta de expectativas del Banco de México correspondiente a julio de 2026, la totalidad de los especialistas consultados coincidió en que no es un momento propicio para invertir en el país. García apunta, además, que la reciente reestructuración del Poder Judicial es uno de los factores con mayor peso en el desmantelamiento de la confianza institucional.
Por su parte, Álvaro Pérez, especialista del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), señala la existencia de un consenso técnico sobre la regresión que enfrenta el país: las proyecciones de crecimiento continúan contrayéndose y México se aleja de su potencial económico real.








