Un gesto cotidiano terminó en catástrofe dentro de un establecimiento comercial de la provincia de Guizhou, (CHINA) donde un trabajador sobrevivió de milagro a un brutal estallido de gas desencadenado en el instante en que accionó el interruptor de la luz.
Las imágenes registradas por el sistema de videovigilancia captan el momento exacto en que el dependiente ingresa al inmueble. Apenas unos segundos después de cruzar la puerta y manipular el encendido eléctrico, la acumulación invisible de combustible detonó en una fuerte onda expansiva.
La fuerza de la deflagración destruyó por completo la fachada del local y proyectó violentamente al empleado hacia la vía pública, arrancándole la vestimenta a causa del impacto y las llamas. A pesar de la severidad del siniestro y del estado de shock evidente, el hombre logró reincorporarse por sus propios medios para ponerse a salvo y solicitar auxilio médico de urgencia.
Las autoridades locales mantienen bajo investigación las causas exactas que originaron la fuga de gas dentro del comercio.








