La llegada a Colombia del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, programada para este martes, encendió las alarmas en el escenario político del país sudamericano, donde distintos sectores legislativos calificaron el viaje como un intento de intervencionismo que vulnera la autonomía nacional.

El senador Iván Cepeda alertó que el trasfondo del encuentro trasciende la agenda oficial y busca pactar compromisos de subordinación ante Washington. Cuestionó, además, que la supuesta ayuda humanitaria anunciada por la administración de Donald Trump para los damnificados del reciente terremoto en Colombia, así como el marcado interés estadounidense en el sector energético, apunten a convertir al país en una reserva petrolera estratégica de la potencia anglosajona.

En la misma línea, la senadora opositora María Eugenia Londoño rechazó que el territorio nacional sea utilizado como plataforma para intereses políticos, militares o económicos extranjeros. A través de la red social X, la congresista exigió total transparencia sobre las negociaciones en materia de seguridad e inteligencia que el mandatario colombiano, Abelardo de la Espriella, prevé consolidar con la delegación norteamericana, al tiempo que enfatizó que la soberanía del país no está sujeta a negociación.

La gira oficial de Rubio ocurre en un momento de viraje ideológico para Bogotá. Tras cuatro años de fricciones bilaterales durante la administración de Gustavo Petro (2022-2026), el actual presidente De la Espriella —quien tomó posesión el pasado 7 de agosto— ha impulsado un alineamiento estrecho con el Gobierno estadounidense.

Según reportes del Ejecutivo colombiano, la reunión bilateral tendrá lugar en Barranquilla. La agenda oficial abarca temas de comercio, inversiones, apertura de mercados, tecnología, turismo, seguridad regional y combate al narcotráfico.

Publicidad