Una acalorada discusión motivada por celos patológicos, deudas financieras y la ruptura definitiva finalizó en un doble homicidio dentro del medio artístico de Moscú. Los cuerpos de Vladislav Bengraf, actor de 28 años, y Yevgenia Bengraf, maquilladora de 23, fueron hallados sin vida en su departamento con decenas de heridas infligidas con arma blanca.
Las investigaciones del Comité de Investigación de la provincia de Moscú y las pruebas desahogadas ante el Tribunal Municipal de Mytischi confirman que la tragedia comenzó cuando Yevgenia le notificó a Vladislav su intención de divorciarse mediante un mensaje de texto. En medio de la confrontación verbal, la mujer tomó un cuchillo de cocina y le propinó al menos 25 puñaladas a su cónyuge, provocándole la muerte instantánea por hemorragia masiva debido a cortes profundos en el cuello. Por su parte, los peritajes judiciales revelaron que Vladislav le infligió a ella 29 heridas punzocortantes.
Declaraciones vertidas en el tribunal por familiares y vecinos detallan que la pareja atravesaba por severas crisis desde enero de este año. La madre de Yevgenia y una vecina del edificio atestiguaron que la convivencia estaba marcada por discusiones constantes, problemas económicos, celos enfermizos por parte del actor y amenazas de suicidio si la relación concluía. Días antes del hecho, la maquilladora había expulsado a su esposo de la vivienda familiar, obligándolo a permanecer temporalmente en casa de su suegra.
Pese a que el procedimiento legal ordinario contemplaba el cierre de los expedientes debido al deceso de los implicados, las familias de ambos rechazaron el archivo del caso. Por ello, la justicia rusa mantiene abiertas dos causas penales independientes por el delito de asesinato, juzgando de manera póstuma la responsabilidad de cada uno de los involucrados.
Ambos prestaban sus servicios en el Teatro FEST de Mytischi —donde ella ejercía como jefa del departamento de maquillaje y él trabajaba en el elenco actoral tras haber sido impulsado por su esposa a trasladarse desde la región de Altái—. Tras el crimen, las autoridades judiciales continúan con el desahogo de testimonios para concluir formalmente el proceso penal incoado contra ambos fallecidos.








