La falta crónica de presupuesto y personal capacitado mantiene paralizados los estudios de laboratorio para la identificación de restos humanos hallados en fosas clandestinas a lo largo del territorio veracruzano. La denuncia fue formulada por el colectivo Justicia y Dignidad Veracruz, cuyos integrantes advirtieron sobre el severo rezago que enfrenta la entidad en materia pericial.
Lidia Lara, representante de la agrupación, alertó que la dilación institucional pone en riesgo la preservación de las evidencias biológicas. Explicó que existen fosas comunes e inhumaciones clandestinas data de periodos comprendidos entre 2009 y 2015 donde se han localizado hasta ocho cuerpos en un solo punto, los cuales hoy corren el riesgo de pulverizarse por el paso del tiempo y la omisión técnica.
El impacto del rezago se evidencia en fosas emblemáticas como Colinas de Santa Fe, donde a pesar del hallazgo de identificaciones oficiales pertenecientes a las víctimas, los peritajes genéticos y forenses continúan inconclusos. Registros del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana corroboran la magnitud de la problemática: entre 2006 y 2024 se contabilizaron aproximadamente 400 fosas clandestinas en la entidad, ubicando a Veracruz entre las regiones con mayor incidencia a nivel nacional.
Por su parte, Eliseo Martínez, integrante de la brigada de búsqueda, recriminó la inoperancia de las instancias procuradoras de justicia. Señaló que las respuestas oficiales se reducen a compromisos verbales sin sustento operativo ni resultados tangibles para las familias afectada por el delito de desaparición.
Ante el colapso de los Servicios Médicos Forenses (SEMEFO), el colectivo exigió al Gobierno del Estado la asignación inmediata de recursos financieros destinados a infraestructura, equipamiento tecnológico y contratación de especialistas. Como parte de sus labores independientes, la agrupación desplegó jornadas de difusión y pegado de fichas de localización en distintos sectores del municipio de Poza Rica.








