El sistema ferroviario insignia de la administración federal opera con un profundo déficit financiero. Durante el segundo trimestre de 2026, por cada peso que ingresó por boletaje y servicios, necesitó más de ocho para sostener su funcionamiento diario.
Un pozo sin fondo presupuestal para 2027
El Tren Maya continuará requiriendo una fuerte inyección de recursos públicos durante el próximo año fiscal, de acuerdo con las cifras del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027 presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
El planteamiento gubernamental contempla alrededor de 18 mil 180 millones de pesos para el proyecto en el ejercicio fiscal entrante. Del total proyectado, aproximadamente 17 mil 190 millones estarían etiquetados para concluir las obras del ramal de carga, mientras que el saldo restante corresponderá al funcionamiento integral y mantenimiento del sistema de pasajeros.
Estas cifras fueron ventiladas en el Congreso por el diputado federal panista Ernesto Sánchez Rodríguez, quien utilizó los datos oficiales para cuestionar la viabilidad financiera del megaproyecto y advertir que este mantiene una dependencia crónica del erario federal, a pesar de encontrarse ya plenamente operativo.
El espejismo del Mundial 2026 y las pérdidas acumuladas
El segundo trimestre de 2026 estuvo enmarcado por la celebración de la Copa Mundial de Fútbol en México, Estados Unidos y Canadá. El magno evento internacional se perfilaba como una oportunidad idónea para detonar la demanda turística masiva y, por consecuencia lógica, disparar los ingresos del servicio ferroviario en el sureste mexicano.
Sin embargo, la realidad financiera contrastó con las expectativas: los ingresos por prestación de servicios se mantuvieron abismalmente por debajo de los costos operativos, evidenciando que la afluencia extraordinaria no se tradujo en autosuficiencia económica.
Sánchez Rodríguez advirtió que el descalabro no es un hecho aislado de un trimestre. Los estados financieros correspondientes a 2025 ya habían arrojado pérdidas operativas equivalentes a unos 9.9 millones de pesos diarios. La situación financiera empeoró drásticamente durante el primer semestre de 2026, lapso en el cual se reportaron pérdidas por aproximadamente 5 mil 13 millones de pesos —superando en solo seis meses los 4 mil 810 millones de pesos perdidos durante todo el año anterior—.
¿Qué está en juego para el Presupuesto Federal?
El debate legislativo y económico trasciende la discusión sobre el turismo o el avance de la infraestructura ferroviaria. El fondo del dilema radica en cuánto dinero de los contribuyentes deberá destinarse indefinidamente para subsidiar la operación del Tren Maya.
Mientras el Gobierno Federal defiende la inversión bajo la premisa de detonar el desarrollo regional y culminar las obras pendientes de carga, los datos de operación revelan un abismo entre la recaudación y el gasto corriente. El desafío central para la administración será demostrar si las inyecciones de capital lograrán revertir la balanza o si el sistema permanecerá anclado a un costoso subsidio permanente.








