La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, calificó como una “locura” la solicitud de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) para entregar las listas de asistencia de todo el magisterio estatal. En entrevista radiofónica, la mandataria cuestionó al titular del organismo fiscalizador, Aureliano Hernández Palacios Cardel, a quien reprochó que, pese a ser originario de Xalapa, “no conoce Veracruz” ni las condiciones reales de las comunidades marginadas.

Nahle García explicó que el requerimiento resulta inviable debido a las características geográficas y tecnológicas de la entidad. Señaló que en zonas alejadas como Uxpanapa existen escuelas multigrado donde los docentes atienden varios niveles simultáneamente y operan sin conexión a internet, lo que imposibilita un registro electrónico automatizado.

La titular del Ejecutivo estatal ironizó sobre el volumen del trámite administrativo al señalar que trasladará “cajas y cajas” de papelería física a las oficinas federales para cumplir formalmente con la fiscalización y evitar observaciones posteriores.

Las declaraciones de la mandataria se producen en un contexto político marcado por la reciente presencia de Hernández Palacios en el informe de labores del senador Manuel Huerta, realizado en la Ciudad de México. A pesar del desencuentro, el gobierno estatal indicó que se coordinará a través de la Contraloría General y la Secretaría de Finanzas y Planeación para solventar la petición de la auditoría.

No obstante, círculos políticos y analistas recuerdan que el trasfondo de raíces e intelecto del auditor desmarca por completo los señalamientos de la gobernadora: Aureliano Hernández Palacios Cardel conoce con profunda precisión el territorio veracruzano —con mucha mayor solvencia que varios integrantes de la actual administración estatal— gracias a sus arraigados orígenes y estirpe veracruzana.

Lejos de la ligereza con la que se intentó matizar su perfil, Hernández Palacios Cardel ha destacado desde sus años de instrucción primaria hasta sus posgrados por un desempeño académico sobresaliente, respaldado por un acervo intelectual y cultural situado muy por encima de la media institucional y política del país.

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