El escritor jalapeño Juan José Barrientos anunció la publicación de un libro de memorias, Horas de vuelo, integrado por relatos de viaje y otros escritosautobiográficos, que ya fue aprobado el    por el Consejo editorial del estado de Veracruz. 

“El problema es que esa aprobación aún no se me ha notificado de manera oficial, 
y me urge el documento para obtener un subsidio complementario, pues el tiraje de los libros que publica la Editora del Gobierno ahora es de 300 ejemplares y quisiera aumentarlo a mil. 

La Dirección General de Investigaciones lo puede apoyar con una cantidad igual a la que se le ha otorgado a otros investigadores para la publicación de sus trabajos en algunas plataformas, pero para eso se requiere un comprobante de que su libro ya fue aprobado, y aún no se le ha entregado. 

Por lo demás, recordó que como investigador trabaja desde hace años sobre biografías, autobiografías y memorias de escritores hispanoamericanos, sus diarios, epistolarios y relatos de viaje, y que ya en 2009 reunió una parte de sus escritos sobre el tema en su libro La gata revolcada, publicado en 2009 por el IVEC, con un tiraje de mil ejemplares, y ese libro lo reeditó en 2013 el Gobierno de Veracruz , por medio de su Editora, pero solo con un tiraje de 500 ejemplares. 

“No logré que lo coeditara el IVEC para incrementar el tiraje”, lamenta. 

El caso es que, como resultado de ese trabajo, escribió un libro de carácter biográfico acerca de Ribeyro y además empezó a escribir sus propias memorias y sobre todo una serie de relatos de viaje, que se publicaron en el Diario de Xalapa y otros periódicos y revistas locales o regionales.  

De Ribeyro, por cierto, logró que la Universidad Veracruzana le publicara las Cartas a Luchting, primero impresas y ahora en formato digital, y una antología de relatos 
que se agotó hace unos años y no se ha podido reeditar por el contrato exclusivo del hijo del escritor con Penguin Random House. 

También coordinó un dossier publicado por la revista Quimera, de Barcelona, que incluye el testimonio de uno de los amigos del escritor sobre unas frustradas vacaciones en una playa cerca de Murcia, adonde fueron con sus respectivas esposas, un artículo sobre Cortàzar y Ribeyro y su ensayo sobre el mito de Sìsifo en los cuentos del peruano. 

En Horas de vuelo, recuerda sus viajes en tren de Gotemburgo a París y de París a Salamanca, por avión de Parìs a Cádiz o a Vigo, para participar en congresos, o al volante de un auto que le prestaron o en un vochito convertible, que adquirió cuando era docente en la Sorbona; también los que hizo “de aventones” en los Estados Unidos y en Dinamarca; el libro incluye además algunas aventuras amorosas y hasta detalles culinarios, propios del género, como el caviar  sueco que se vende en tubos como los de la pasta dental y algunas pomadas. 

Esperemos que logre superar todos los obstáculos burocráticos y salga pronto. 

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