Cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador insistía que México no producía fentanilo ni albergaba laboratorios para su procesamiento, una investigación multinacional iba documentando lo contrario: desde 2019, una estructura del Cártel de Sinaloa operaba una red trasnacional para introducir precursores químicos al país desde Asia.

La captura en la Alcaldía Cuauhtémoc de José Ángel Rivera Zazueta, alias “El Flaco”, con fines de extradición a Estados Unidos, ha puesto al descubierto los pormenores de una operación logística que conectaba a China, Taiwán y Alaska con la Ciudad de México.

La ruta trasnacional del químico básico

De acuerdo con las indagatorias coordinadas entre la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y la Guardia Costera de Taiwán (GCT), la organización liderada por Rivera Zazueta utilizó entre 2019 y marzo de 2022 la ruta China-Alaska-CDMX para mover la sustancia N-Fenilpiperidina4-Amina-Diclorhidrato (4-AP), un insumo esencial para la síntesis de fentanilo.

El rastreo telefónico e interceptaciones legales permitieron ubicar los cargamentos transportados a través de las aerolíneas Cathay Pacific y Cargolux Airlines, con escala de tránsito en Anchorage, Alaska. Fue en dicho aeropuerto donde autoridades estadounidenses aseguraron dos lotes de 25 kilogramos cada uno en agosto y noviembre de 2020.

Según estimaciones de la División de Control de la DEA, la potencialidad del químico decomisado era sustancial: 100 kilogramos de 4-AP equivalen a la elaboración de 190 kilogramos de fentanilo puro.

Proceso de extradición y nexos señalados

Tras la ejecución de la orden de detención provisional por parte de autoridades federales, el Juez de Control Marco Antonio González Cortazar, adscrito al Reclusorio Oriente, formalizó el internamiento de Rivera Zazueta. El Poder Judicial otorgó un plazo de 60 días a la justicia estadounidense para presentar la expedición formal del expediente y las pruebas correspondientes.

Las fichas de inteligencia del Departamento del Tesoro de EE. UU. no solo ubican a “El Flaco” como financiador y coordinador logístico de insumos sintéticos desde Hong Kong, sino que también le atribuyen operaciones a gran escala de trasiego de cocaína desde Colombia.

Paralelamente, registros de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) incluyen señalamientos sobre presuntos vínculos e influencias operativas entre el detenido y actores de la esfera pública local, entre ellos exfuncionarios aduanales en la frontera norte.

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