La divisa mexicana atraviesa por uno de sus periodos más complejos en lo que va del año. Al encadenar cinco semanas consecutivas en terreno negativo, el peso mexicano ha cedido terreno drásticamente frente al dólar, alcanzando cotizaciones que no se registraban desde hace diez meses, impulsado por el inminente desmantelamiento de la estrategia financiera conocida como carry trade.
Al cierre de las operaciones semanales, el Banco de México (Banxico) reportó que el tipo de cambio oficial se ubicó en 18.41 pesos por dólar, lo que representa un retroceso diario del 1.1% y su nivel más alto desde finales de noviembre del año pasado. De acuerdo con métricas de Bloomberg, la divisa nacional fue la de peor desempeño entre los mercados emergentes de referencia durante las últimas jornadas, acumulando un desplome del 9% en las últimas cinco semanas.
El recorte de tasas de Banxico debilita el atractivo financiero
El motor detrás de esta pronunciada depreciación radica en el estrechamiento del diferencial entre las tasas de interés de México y Estados Unidos. Durante meses, el elevado rendimiento ofrecido por Banxico funcionó como un imán para capitales extranjeros que solicitaban créditos en divisas baratas para invertir en activos mexicanos. Sin embargo, ese atractivo se ha desvanecido.
Gabriela Siller, directora de análisis de Banco Base, detalló que las apuestas especulativas a favor de la apreciación del peso cayeron un 79.58% en un periodo de apenas una semana. Siller enfatizó que esta postura del mercado coincide con la lectura de las minutas más recientes de Banxico, donde la Junta de Gobierno dejó entrever la posibilidad de realizar recortes a la tasa de referencia de manera inmediata.
“Tres miembros de la Junta de Gobierno enviaron señales sobre posibles ajustes a la baja en la tasa. Esto confirma un desmantelamiento directo de las posiciones de carry trade”, apuntó la especialista.
La paradoja de la Reserva Federal y el factor Japón
El escenario se complica al observar el contraste con la política monetaria de Estados Unidos y Asia:
- Diferencial en mínimos: Con la tasa de Banxico en 6.5% y la de la Reserva Federal (Fed) en 4.0%, la brecha actual de 250 puntos base se ubica en mínimos históricos. Si la Fed incrementa su tasa a finales del año y Banxico aplica un recorte de 25 puntos base, la brecha se reduciría a 200 puntos base, desincentivando aún más el flujo de capitales hacia el país.
- Presión inflacionaria: Alejandro Gómez, director general de GAEAP, advirtió que la pérdida de atractivo de los instrumentos de inversión de corto plazo no solo impacta al mercado cambiario, sino que se traduce en un riesgo para los precios al consumidor en México, al encarecer la importación de insumos clave para la industria.
- El giro en Asia: El Banco de Japón ha elevado su tasa de interés al 1.25% —su punto más alto en más de tres décadas— con expectativa de nuevos incrementos. Esto frena el esquema donde los inversionistas se endeudaban en yenes a bajo costo para fondear activos de alto rendimiento en México.
Escenario de volatilidad a corto plazo
Analistas de mercado, como Felipe Mendoza de EBC Financial Group, prevén que el tipo de cambio cotizará en un rango de volatilidad técnica entre los 18.30 y 18.55 pesos por dólar.
No obstante, las presiones comerciales vinculadas a las negociaciones del T-MEC, las diferencias en materia energética con Estados Unidos y eventuales fricciones diplomáticas podrían empujar el tipo de cambio por encima de la barrera de los 18.60 pesos por dólar en las próximas sesiones.







