- Desde Monterrey, donde presentó la biografía de Daniel Cosío Villegas, el intelectual criticó a la Presidenta, “debe gobernar para todos, no para un movimiento”. Además advirtió que en 2027: “Vamos a defender el voto, si quiere ser adulterado, defraudado, el mexicano va a reaccionar”
Guiado por la figura ejemplar de don Daniel Cosío Villegas, que él mismo define como “una luz que nos ha guiado en noches claras y en noches de oscuridad como la que vivimos ahora”, el historiador Enrique Krauze mantiene su compromiso con la crítica al poder y asegura que aunque el orden republicano fue destruido cuando se llevó a cabo “la fraudulenta y carnavalesca reforma judicial, ese orden lo vamos a recobrar, “el año que viene vamos a defender el voto. Si el voto quiere ser adulterado, defraudado, el mexicano va a reaccionar”, sentencia.
Krauze conversó con El Universal en esta ciudad en el marco de su visita a la Feria Internacional del Libro Monterrey, donde presentó Daniel Cosío Villegas. Una biografía intelectual, el segundo tomo de sus Obras que publica El Colegio Nacional, institución a la que pertenece desde 2005 y que es la Invitada de Honor a este encuentro librero organizado por el Tecnológico de Monterrey.
En la ciudad de otros dos intelectuales: Alfonso Reyes y Gabriel Zaid, el historiador habla de la cultura y la política, la labor del intelectual como crítico del poder, el desencanto por la actual administración y la concentración del poder personal en la vida política. Afirma que “en México, el poder fatalmente ha sido la biografía de una persona proyectada a la historia, como lo estamos viendo”.
¿Daniel Cosío Villegas ejemplifica al intelectual crítico?
Don Daniel encontró muy pronto que su vocación era la crítica y la ciencia social, en los años 30 fundó el Fondo de Cultura Económica, institución que en pocos años se ganó el lugar principal en todo el orbe de habla hispana. Luego fundó El Colegio de México y varias otras instituciones y creó revistas intelectuales y revistas académicas. Fue el historiador del México liberal de la República restaurada y también del México liberal. Cuando cumplió 70 años decidió volverse el aguerrido columnista que tenía en la sangre para honrar el ejemplo y la memoria de los grandes liberales del siglo XIX, y durante ocho años dio la gran batalla contra el poder personal en manos del presidente y el poder hegemónico autoritario y corrupto de un partido. Se convirtió en el adalid de la libertad de México en tiempos oscuros. Yo diría que no tan oscuros como los actuales, pero oscuros.
¿Sigue sus pasos como intelectual y crítico del poder?
Un hombre tiene mucho que aportar fuera del poder, al margen del poder, frente al poder, criticando al poder. Y el intelectual tiene que servir de manera independiente, escribiendo, criticando y creando cultura.
En los 80 nos empeñamos varios en promover la democracia mexicana y luego en los 90 trabajamos por una transición pacífica y ordenada hacia la democracia que cada vez que pienso en ella la veo como algo extraordinario, como una gran conquista de la sociedad civil, de periodistas, intelectuales, escritores, sindicalistas, políticos activos, empresarios, mujeres, jóvenes. La democracia en esencia es la capacidad de poder castigar al gobierno y al partido que lo hace mal y premiar al que lo hace bien. Y México en 2018 decidió la alternativa de Morena y de López Obrador. Bueno, esa es la decisión que se tomó y se refrendó en 2024. Esa alternativa, yo lo señalé desde hace 20 años, era una alternativa democrática que, paradójicamente, iba a destruir la democracia mexicana.
¿Es un poder destructor?
Ha destruido el orden republicano, que es la división de poderes. Una república no es un mapa, es la división de los poderes: el que juzga, el que legisla, el que ejecuta en un marco de libertad, de garantías individuales y de libertad, de sufragio y de voto. El orden republicano ha sido destruido cuando se llevó a cabo la fraudulenta, la carnavalesca reforma judicial, y en el modo que se llevó a cabo, y estamos en ese momento de oscuridad. Saldremos de él porque la sociedad mexicana ha despertado en momentos importantes, está despertando indignada por tantas cosas que están ocurriendo y gracias a la prensa, porque hay todavía una prensa libre, voces libres y medios independientes. El año que viene vamos a defender el voto. Si el voto quiere ser adulterado, defraudado, el mexicano va a reaccionar.
Pero el poder es aplastante y concentrado.
Es un gigante con pies de barro. Cuarteado desde dentro, cuarteado moralmente, cuarteado por su mentira, cuarteado por su promesa incumplida, cuarteado porque la gente cada vez más, como en el famoso cuento aquel. Ya no es solo el niño que dice, “El rey está desnudo”. Ahora cada vez más personas, gente humilde, incluso beneficiada por programas sociales, se da cuenta que el rey está desnudo. Yo confío en el instinto de libertad del mexicano, pero sobre todo el instinto de libertad y de dignidad de las mujeres mexicanas.
Hay una mujer al frente del Ejecutivo.
Me ha decepcionado esa mujer y ha decepcionado a muchas mujeres libres, democráticas de México, simplemente por no querer reconocer lo que está mal. Debe sentarse en la silla presidencial plenamente, sin ataduras y gobernar estos siguientes cuatro años para todos, no para un movimiento. Ahí reside mi decepción.
¿Por no marcar distancia?
No debe alimentar la polarización. México es nuestro hogar, no tenemos otro y, jóvenes, viejos, no podemos permitir que nos sigan dividiendo así.
¿Usted ha sacado fortaleza de los ataques?
Resistir los ataques verbales y los ataques en redes… a mí todo eso me fortalece, no me ha afectado mayormente. Yo sigo mi camino. Y fíjate que en eso también Cosío Villegas puso un ejemplo, cuando más lo atacaron con un libelo él escribió El estilo personal de gobernar. Esa era su respuesta, criticar todavía más al poder. La política, como el viento, mece los árboles y se va, la cultura queda.
¿Pero, la cultura pasa por momentos oscuros?
Un día le pregunté, ¿don Daniel qué es lo que lo enorgullece más? Y me dijo: “Me enorgullece que mis instituciones me hayan sobrevivido, que existen”. Se volvería a morir, o al menos le daría una pena gigantesca o se pondría a combatir con la pluma, fieramente, para defender lo que queda, los despojos que quedan del Fondo de Cultura Económica. La institución que él creó y que ahora ha sido desvirtuada, descuartizada impunemente.
Fue la gran institución editorial de México con presencia en toda América Latina e incluso en España, una editorial digna con grandes títulos, con un fondo maravilloso, humanístico, que es el reflejo de la vocación humanista de Daniel Cosío Villegas y sus maestros. Ese legado está allí, puede rescatarse y ocurrirá quizá el rescate cuando pase la noche.







