- El escritor señaló que “necesitamos más presupuestos para la ciencia, la cultura, la educación y la salud, pilares esenciales de una política de izquierda”, que además se deben ofrecer las mejores condiciones para disentir
“La discutidora especie humana sólo prospera en discrepancia”, dijo este miércoles el escritor mexicano Juan Villoro al recibir el Premio Internacional Carlos Fuentes 2026 a la creación literaria en el idioma español.
Villoro, en la ceremonia de entrega efectuada en el Palacio de Bellas Artes, hizo este comentario en referencia a que, en tiempos de resurgimiento de la ultraderecha en América Latina, la izquierda ve a los críticos como el enemigo.
“Con excesiva frecuencia se considera que toda crítica se ejerce en contra. No es así, la crítica justa favorece”, aseguró el autor tras recibir el galardón de manos del rector de la UNAM, Leonardo Lomelí Vanega.
“Todo gobierno que se precie de ser progresista debe ofrecer las mejores condiciones para ser criticado”, añadió.
También presupuestos para ciencia, cultura, salud y educación
En la ceremonia, en la que estuvo presente la secretaria de Cultura del gobierno federal Claudia Curiel de Icaza, Villoro agradeció a Silvia Lemus —periodista y viuda del escritor Carlos Fuentes— su devoción por preservar la memoria del autor de “La región más transparente”.
Villoro recordó sus propios encuentros con Fuentes, su pasión por los movimientos revolucionarios, el universo indígena (especialmente el movimiento zapatista) y “aquellos en los que hablaban de los desastres de la patria, el gobierno autoritario del PRI, la condición de los olvidados”, señala un comunicado de la UNAM.
De igual forma, señaló que fiel al espíritu de Fuentes debía expresar que “necesitamos más presupuestos para la ciencia, la cultura, la educación y la salud, pilares esenciales de una política de izquierda. Toda realidad impone limitaciones, pero no podemos renunciar a la idea de transformarla”.
Denuncia “conspiración” a su favor
El novelista, cuentista, cronista, dramaturgo, traductor y académico que hace unas semanas cumplió 70 años hizo un reconocimiento al Seminario de Cultura Mexicana, institución que lo postuló al galardón, y al jurado, representado por Myriam Moscona, por “conspirar” a su favor.
Aseveró que “el milagro de estar aquí no se hubiera completado sin la voluntad del jurado que conspiró en mi favor en un momento en que sobran escritoras y escritores de relieve. Pertenezco a una generación que me curó de la posibilidad de sentirme superior”.
Según el autor de novelas como “El testigo” o “El disparo de argón”, la generación de sus contemporáneos comenzó con Daniel Sada, nacido en 1953, y desemboca en David Toscana, ocho años menor que Villoro; y en medio se encuentran autores de excepción como Fabio Morabito, Francisco Hinojosa, Luis Miguel Aguilar, Carmen Boullosa o Enrique Serna.
“Cualquiera de ellos podría estar en mi lugar”, comentó Villoro.
“Piedrecilla contra la inercia de la historia”
Myriam Moscona, quien habló en nombre del jurado del premio, comparó la obra de Juan Villoro con la de Fuentes, una de las figuras más emblemáticas de la “generación de boom” liderada por los premios Nobel latinoamericanos Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.
“La prosa de Juan es esa piedrecilla que cae de golpe contra la inercia de la historia a través de la ficción del ensayo y de la crónica. Ambos autores activan una alarma permanente en nuestra conciencia”, dijo.
Por su parte, el rector Leonardo Lomelí aseguró que Villoro pertenece a esa estirpe de escritoras y escritores que transitan con maestría por numerosos géneros para indagar en el peso del pasado y en las implicaciones del tiempo que les ha tocado vivir, sin dejar de dirigir la mirada hacia el porvenir.
Resaltó que, en una época marcada por la abundancia de desinformación y el predominio de la inmediatez, las obras de Villoro nos recuerda la importancia de observar con atención, refutar lo aparentemente evidente y escuchar la pluralidad de voces.







