Enfrentado a un severo recorte en la oferta aérea y a un descenso continuo en la ocupación hotelera, el destino turístico de Tulum busca reestructurar su modelo de negocio para virar drásticamente del turismo masivo hacia una oferta de ultralujo y bienestar de alta gama.

El ajuste ocurre en medio del repliegue de importantes aerolíneas. American Airlines confirmó la cancelación de sus vuelos desde Miami —manteniendo únicamente la conexión desde Dallas—, sumándose a la suspensión total de operaciones por parte de Aeroméxico el pasado 30 de septiembre y al retiro programado de Volaris para principios del próximo año.

De acuerdo con análisis de Bloomberg Intelligence, la capacidad aérea de aerolíneas estadounidenses hacia Tulum registró un desplome del 72% para este trimestre. En el balance general de la temporada, la oferta hacia este destino cayó un 50%, en marcado contraste con el vecino aeropuerto de Cancún, que apenas resintió una disminución del 3%.

Múltiples factores presionan la plaza

El deterioro en la afluencia turística responde a una combinación de factores económicos y ambientales:

  • Sostenida apreciación del peso frente al dólar y elevados costos del combustible de aviación.
  • Pérdida del poder adquisitivo en el consumidor estadounidense por presiones inflacionarias.
  • Problemáticas locales como los episodios recurrentes de sargazo y la percepción de inseguridad.

Cifras de la Secretaría de Turismo de Quintana Roo revelan que la ocupación hotelera promedio en Tulum cayó a 63.7% entre enero y julio del presente año, frente al 72.7% registrado en el mismo periodo del año anterior. La infraestructura aeroportuaria, inaugurada en diciembre de 2023 con proyección para recibir a 5.5 millones de pasajeros anuales, no ha alcanzado los volúmenes proyectados.

Ante este panorama, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó que exista una crisis estructural en el sector, atribuyendo la salida de Aeroméxico al alza en los insumos aeronáuticos y destacando el refuerzo en vuelos de temporada desde Norteamérica, la conectividad operada por la aerolínea estatal y el acondicionamiento de zonas arqueológicas.

Reinvención hacia el “Tulum 3.0”

Empresarios e inversionistas ven en esta coyuntura la oportunidad de transitar hacia un esquema denominado “Tulum 3.0”, dejando atrás el modelo de festejos masivos para perfilarse como un enclave de exclusividad comparable con destinos como Aspen o Mykonos.

Entre los proyectos en desarrollo destacan:

  1. Complejo Faena: Desarrollo hotelero y residencial de ultra alto nivel a cargo de la firma mexicana Inmobilia.
  2. UMusic Hotel: Propiedad boutique de 57 habitaciones impulsada por UMusic Hospitality y Universal Music Group, con apertura programada para diciembre.

El reajuste del mercado también impacta el ámbito inmobiliario y de larga estancia. En zonas residenciales como La Veleta, las rentas mensuales han registrado ajustes a la baja de hasta un 40%, permitiendo fijar alquileres en torno a los 15 mil pesos mensuales. Sin embargo, residentes temporales advierten que un eventual encarecimiento en las tarifas aéreas derivado de la menor oferta de vuelos podría frenar la estancia prolongada en la zona.

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