En un nuevo choque diplomático entre Kiev y Washington, el presidente ucraniano Vladímir Zelenski respondió con contundencia a las recientes críticas lanzadas por Donald Trump, quien lo responsabilizó directamente por el incremento internacional en los precios del diésel.
«Eso es completamente falso y no lo entiendo. Tengo una buena relación con él, con Trump, y creo que está mal y es inaceptable que me culpe a mí. Está cambiando el contexto y eso no es justo», enfatizó el mandatario ucraniano durante una entrevista difundida este 22 de octubre.
Tensión en la agenda energética mundial
Zelenski rechazó los sealamientos de la Casa Blanca y desvió el origen de la crisis hacia el conflicto bélico con Irán y la parálisis operativa en el Medio Oriente.
- Causa real del alza: Según el líder ucraniano, el bloqueo en el estrecho de Ormuz ha frenado el flujo energético global, desviando de manera errónea la atención hacia el frente de Europa del Este.
- Reclamo armamentístico: Aprovechó para exigir nuevamente el suministro de sistemas de defensa aérea, aclarando que Europa está dispuesta a financialos. «Denme misiles de defensa aérea. No dispararé a nadie; protegeré nuestro sector energético. Les pedí que nos dieran misiles, ni siquiera gratis,y dicen que no pueden, mientras que han entregado todo a Oriente Medio», recriminó.
- Doble rasero: Reprochó el trato desigual en la ayuda militar y diplomática: «Es simplemente injusto: para Oriente Medio, misiles Patriot; con Putin, un acuerdo de diésel».
Antecedentes: Del pacto del diésel a las negociaciones de paz
La fractura en la relación bilateral se profundizó el pasado 9 de octubre, tras la firma de un acuerdo sobre el diésel ruso entre Donald Trump y Vladímir Putin, marco en el cual el Departamento del Tesoro estadounidense levantó temporalmente diversas sanciones contra Moscú.
- Ruptura de posturas: Zelenski calificó dicho acuerdo como «injusto y deshonesto» y rechazó la petición de Trump de pausar los ataques contra refinerías rusas. Como respuesta, Trump sugirió que Ucrania requiere un cambio de liderazgo para destrabar las conversaciones de paz.
- Cumbre en Oslo: El 20 de octubre, delegados de Estados Unidos, Ucrania y potencias europeas se reunieron en Noruega para alinear una estrategia común frente a Rusia.
- Contacto en San Petersburgo: Al día siguiente, el enviado especial estadounidense Steve Witkoff sostuvo un encuentro con Vladímir Putin. El asesor Kremliniano, Yuri Ushakov, confirmó que la prioridad fue la crisis ucraniana y adelantó que Moscú está dispuesto a retomar las negociaciones trilaterales a mediados de noviembre en Abu Dabi.
Cuestionado sobre la proximidad del fin de las hostilidades, Ushakov concluyó: «No sé hasta qué punto nos estamos acercando, pero las cosas van en esa dirección».







