”Dada la situación actual a nivel global, con el auge de autocracias”, la historia que cuenta la ópera Macbeth de Giuseppe Verdi “es sumamente vigente”, señaló Louisa Proske, la directora de este montaje para la Metropolitan Opera House. 

“Se trata de una obra profundamente política”, dijo Proske en entrevista previa a la función de la ópera de Verdi retransmitida en vivo desde la casa de ópera neoyorquina a distintos países, entre ellos México, este sábado 17 de octubre

En la ópera estrenada el 14 de marzo de 1847 —basada en la obra de 1623 de William Shakespeare—, Macbeth es un noble escocés que, en acuerdo con su esposa, asesina al legítimo rey del país para asumir el trono. Una vez que tiene el poder se convierte en un tirano.

Macbeth, a diferencia de su homónimo del siglo XI quien tuvo un reinado pacífico —hasta donde se sabe actualmente—, no sólo accede al trono de forma ilegítima mediante un asesinato sino que “se convierte en el peor tipo de gobernante imaginable: alguien que mata a su propio pueblo y desata una guerra en su propia nación”.

Quizá por esa vigencia, el montaje que hizo Proske con su equipo creativo —en especial con el escenógrafo Jon Bausor que genera imágenes impresionantes y que recientemente diseñó la producción del Met de “El último sueño de Frida y Diego”— es de época y sin guiño alguno a la actualidad.

La lección popular

Si bien Proske no tiene dudas sobre la vigencia de la ópera de Verdi, “no sé bien qué enseñanzas podemos extraer de una obra como esta”, dijo, pero agregó que cree que “la respuesta obvia” es la reacción del pueblo ante los excesos del gobernante.

De hecho, señala la directora, en la versión de Verdi (con libreto en italiano de Francesco Maria Piave) este aspecto es incluso más notable que en la obra de Shakespeare.

“Al incluir coros, Verdi logra que muchas voces canten al unísono, lo que le permite retratar tanto la desesperación de una población que atraviesa semejante calvario, como su resistencia y su impulso de rebelarse”, dijo Proske.

Macduf se convierte en el líder de los escoceses en contra de Macbeth. Imagen del montaje de Louisa Proske en la Metropolitan Opera House — Marty Sohl / Met Opera

Cabe añadir que esos coros, con la música de Verdi —que no en balde fue el autor de algunas de las óperas más famosas—, contagian al público el entusiasmo de luchar por alguna noble.

Crímenes en pareja y remordimiento

“Más allá de lo político, creo que lo que sigue fascinando al público es que la trama gira en torno a dos personas que cometen un asesinato juntas”, señaló Proske en referencia a Macbeth y Lady Macbeth, aunque sólo el primero es el asesino del rey.

Otro aspecto interesante, que quizá no coincide con las autocracias actuales, es el remordimiento que experimentan los traidores.

“Resulta fascinante ver lo sencillo que puede parecer un asesinato cuando uno sólo habla de ello o fantasea al respecto, frente a lo difícil que se vuelve cuando tienes las manos manchadas de sangre, regresas y te enfrentas a las voces en tu cabeza, a la culpa y a la locura que conlleva haber acabado con la vida de otro ser humano”.

“Shakespeare retrata esto de una manera tan vívida —y a la vez tan aterradora— en su obra, y Verdi retoma esa esencia”, señaló la directora.

Sin embargo, ni en el teatro ni en la ópera se hace énfasis en que el remordimiento fue lo que llevó a lady Macbeth al suicidio. Shakespeare le dedicó sólo una frase en un personaje secundario quien dice que murió por “propias y violentas manos” (by self and violent hands).

En cambio, en la ópera no se dice de manera clara y en el montaje de la Met House, que muestra también los cuerpos de lo que pudieron ser los ayudantess de cámara de la reina (en una de las imágenes mejor logradas de una puesta en escena en la que estas abundan), puede parecer hasta otro asesinato.

Nexo con la actualidad

Antes del inicio de la función de “Macbeth”, la Met Opera pidió a los asistentes que se pusieran de pie para escuchar, y quienes quisieran cantar, el himno nacional ucraniano, como apoyo a esa nación.

Esto no es algo que sucede en todas las funciones en el recinto; sin embargo, la función de “Macbeth” se dio poco después de que Estados Unidos dejara sin el apoyo de la red Starlink a Ucrania.

En una línea similar, la Met Opera House, que es la única casa de ópera del mundo que no recibe apoyos o fondos estatales, ha destacado que se encuentra en negociaciones con el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, para desarrollar mecanismos que permitan hacer accesibles las funciones a personas de escasos recursos.

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