La escritora catalana Cristina Fernández Cubas considera que haber sido galardonada este martes con el Premio Cervantes 2026 es un reconocimiento al género del cuento en general “y a todos los cuentistas”, dijo minutos después del anuncio.
Fernández Cubas admite que la noticia de ser la ganadora del que se considera el máximo premio de las letras españolas le ha “pillado totalmente de sorpresa”.
“Ahora estoy empezando a aterrizar un poco. He empezado a recibir llamadas y me estoy dando cuenta de todo. Es un honor grandioso”, dijo en un mensaje a EFE la autora.
La labor de cuentista
En la lectura del fallo, el ministro de Cultura de España, Ernest Urtasun, explicó que el jurado le concedido el premio a Fernández Cubas por “la originalidad, la excelencia, la coherencia de una obra que ha renovado el cuento contemporáneo y transformado la literatura fantástica en español”.
Por su parte ella mostró su satisfacción porque se la haya premiado especialmente por su “labor de cuentista”, ya que también ha escrito algunas novelas.
“Significa un orgullo añadido. Creo que es un premio que le han dado al género en general también y a todos los cuentistas”, apuntó.
Antes de Fernández Cubas, el Premio Cervantes sólo se había concedido a otro escritor reconocido primordialmente como cuentista: el argentino Jorge Luis Borges (aunque él se consideraba sobre todo un poeta) en 1979.
Cuentista y periodista
Fernández Cubas es la séptima mujer en hacerse con el galardón después de María Zambrano (1988), la cubana Dulce María Loynaz (1992), la española Ana María Matute (2010), la mexicana Elena Poniatowska (2013) y las uruguayas Ida Vitale (2018) y Cristina Peri Rossi (2021).
La escritora galardonada cuenta con otros reconocimientos como el Premio Nacional de Narrativa 2016, el Premio de la Crítica por “La habitación de Nona”, el Premio Nacional de las Letras Españolas 2023 y el Premio Albert Camus 2026.
Fernández Cubas nació en Arenys de Mar, en Barcelona, en 1945, y estudió Derecho y Periodismo, pero poco después de licenciarse en esa segunda se dedicó por completo a la literatura, en especial al relato breve y la narrativa fantástica.
Entre sus obras, figuran los libros de relatos “Mi hermana Elba” (1980), “El ángulo del horror (1990), “Parientes pobres del diablo” (2006), “La habitación de Nona” (2015) y “Lo que no se ve” (2025).
También ha escrito novelas como “El columpio” (1995) y una obra de teatro, “Hermanas de sangre” (1998), entre otras piezas literarias.







