La guionista, directora, productora y actriz Natalia Moreno (Zaragoza, 1979), ha cambiado el pie y ha decidido introducirse en el mundo de la literatura con ‘Madonna no nació en Wisconsin’, una historia sobre una mujer en crisis que necesita revisar su memoria para saber quién es y agarrarse a su presente.

Moreno, que no para de tener proyectos cinematográficos, y en 2019 logró un Premio Goya y un Forqué con su primer largometraje documental, ‘Ara Malikian: una vida entre las cuerdas’, se define como una gran lectora, y salta a la novela porque “quería probar la literatura y trabajar con la palabra”, explica a EFE la escritora, que califica su novela de «honesta y no romántica».

En ‘Madonna no nació en ‘Winsconsin’ (Galaxia Gutenberg) la autora narra la historia de una niña que decide “autobautizarse» con ese nombre de la diva del Pop «para darse un poco de cancha” y poder escapar de los problemas de su pueblo, porque Winsconsin, en realidad, es el desierto de los Monegros (Huesca).

Según Moreno, su novela es ochentera, porque está repleta de la música, las personas, los frontones y los bocadillos de chorizo propios de la época; pero, sobre todo, está marcada por la historia de una mujer que convive con “la creencia profunda de que si no es vista por un hombre o en un lugar deja de existir”.

Un libro, trepidante y lleno de imágenes, marcado por la «sorna”, o lo que es lo mismo, la ironía aragonesa, y las propias experiencias personales de la autora.

A través de esta ironía, la escritora intercala la voz de la pequeña Madonna con la de la adulta en la que se ha convertido, y a la que la autora define como “una mujer de 46 años que pasa por una crisis personal profunda, que tiene que recordar de dónde viene y quién es para volver a agarrarse a la vida”.

«Con esta novela quería ser, quería estar, quería sonar y darme la libertad más allá de lo que luego pasara con su publicación», sostiene.

El trabajo de Moreno ha sido reconocido por la industria y, además de sus ya mencionados premios, es productora de publicidad, videoclips y cortometrajes en ‘Kokoro Films’, que acumula varias nominaciones por su trabajo. Aun así, siente un «poco de su susto» por el lanzamiento de su primer libro, reconoce.

La escritora reconoce que le encantaría llevar ‘Madonna no nació en Wisconsin’ a la gran pantalla y que no le importaría ser ella quien se encargue de ello.

La cineasta explica que para la construcción de la novela empleó la misma técnica que cuando escribe guiones: “Con tres actos, un punto medio y dos puntos de giro claros”, añade, muy consciente de que su trayectoria profesional le va a impedir siempre “separarse de la imagen”.

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