Catedral de San Pablo, Bélgica.- Los artistas más reconocidos de la historia han trabajado el tema sacro desde siempre, hecho que ha logrado que estos y la iglesia mantengan una relación estrecha y prolífera, sin embargo, no es desconocido que en algunas ocasiones se han censurado a algunos creadores.

Este es el caso de Le génie du mal (El Genio del Mal) de Guillaume Geefs, una escultura que se exhibe en la Catedral de San Pablo en Liège, Bélgica, realizada en 1848.

La imagen representa la pérdida de los poderes de Lucifer

La estatua muestra a un hombre semidesnudo con alas de murciélago, encadenado, sosteniendo una corona y un cetro roto en sus manos para suponer la representación de Lucifer, el ángel caído.

Actualmente la obra es admirada, y tanto cristianos como satanistas acuden a la catedral para orar o dejar ofrendas, sin embargo, esta sería la segunda versión de El Genio del Mal, pues antes de 1848, la pieza fue realizada por Joseph Geefs, hermano de Guillaume, quien tenía la tarea de recrear la figura de Lucifer siendo vencido por la religiosidad.

La escultura original se llamaría El Ángel del Mal, y fue rechazada debido a que se mostraba a Lucifer “demasiado atractivo para las personas”, por lo que no representaba los valores que debía.

La primera versión mostraba al ángel caído muy glorioso

Si bien, la versión de su hermano utilizó al mismo modelo y el mismo concepto, Guillaume reflejó ‘la derrota’ de Lucifer en su arte, al añadirle el cetro roto y grilletes en los pies, detalles que lograron cumplir los requisitos de las autoridades religiosas.

Con información de Karla Valeria Gastelum Corral/Tribuna

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