El Fondo de Cultura Económica (FCE) se convertirá en una editorial popular, al servicio de los lectores, exenta de privilegios e incluyente.

No publicaremos más libros que sólo sirven de adorno en oficinas; los llevaremos hasta la última ranchería y a precios bajos, dijo el escritor Paco Ignacio Taibo II en su primer encuentro con la prensa como encargado de despacho de la dirección del FCE.

Explicó que “vientos nuevos soplan en este país, lo que significa una nueva relación entre gobernantes y gobernados. La misión que me toca cumplir en el Fondo es ponerme al servicio de las grandes mayorías de lectores y de posibles lectores, pues hay carencias, debilidades y problemas que impiden que la república de los lectores crezca.

En la editorial hay errores que se cometieron de manera cruda. Estoy convencido de que durante muchos años las instituciones editoriales mexicanas estuvieron dirigidas por personas que no leen, o por la frivolidad del uso del dinero público.

PAco Ignacio Taibo II informó que el FCE ya se encuentra trabajando en coordinación de facto con la red de librerías Educal y la Dirección General de Publicaciones, ambas dependientes de la Secretaría de Cultura federal, para unificar las tres instancias en el corto plazo.

La idea es, añadió, evitar duplicidades y concentrar esfuerzos para consolidar equipos de producción y distribución, sobre todo para, dentro de poco, poner al alcance de los ciudadanos una red de más de 120 librerías unificadas bajo el sello FCE/Educal, saneadas, reorganizadas y pensadas cada una para el lugar donde estén ubicadas.

Esas librerías, continuó, “serán focos de expansión del fenómeno de la lectura, espacios que saldrán al camellón de enfrente, a los barrios. Utilizaremos la maravillosa red de librobuses de Educal, hoy hecha pedazos.

Vamos a preservar lo mejor de la tradición del FCE, colecciones que ganaron su derecho a ser vanguardia desde hace mucho: la colección naranja de economía, la negra, los breviarios y la Colección Popular, aunque a algunas les vamos a dar un viraje.

Taibo criticó que en la editorial a su cargo no existan libros de novela policiaca o de ciencia ficción, cuando este último es uno de los géneros “más apasionantes y más fuerte constructor de lectores, en términos de consolidar la lectura en los adolescentes. Pues ahora va a llegar la mejor ciencia ficción del planeta a la Colección Popular, la cual se va a nutrir de literatura.

Me preocupa romper un gueto: en el FCE se publican ensayos sobre literatura y no literatura. Vamos a seguir haciendo libros para la academia superior, pero de otra manera. Los cambios implican movimientos profundos, revisaremos los convenios con las instituciones de educación superior para comenzar a producir con base en un proyecto mucho más equilibrado.

Sin gastos inútiles ni privilegios

El encargado de despacho de la dirección del FCE dijo que aún no sabe cuál será su salario y que pidió le fuera reducido 50 por ciento pero por ley no se puede; no sé en cuánto quedó. Yo vivo de las regalías de mis libros, no vine al Fondo a hacer negocio.Comentó que ya se está estableciendo una potente alianza con las grandes editoriales mexicanas privadas para sustituir importaciones, hacer coediciones de títulos que se tenían que importar y así abaratar el precio de esos libros.

Detalló que se lanzará la colección Vientos del Pueblo, integrada por folletos de 12, 24, 36 o 48 páginas, ilustrados, con grapa, y libros de 70 páginas, destinados a públicos muy populares. Esto significa revivir la tradición de Cuadernos Mexicanos, que costaban tres pesos, todo ello para sumarse al Programa Nacional de Lectura que se lanzará en breve y para vincularse a las Misiones Culturales que recorrerán los lugares más insospechados el país. ¿Con qué dinero lo vamos a hacer? Todavía no lo sé, pero nos vamos a morir en el intento.

Taibo dijo que en el FCE se han suprimido todo tipo de gastos inútiles y privilegios, nuestra presencia en las ferias de libro, antes vistosa, ahora va a ser diferente, no gastaremos dinero en cocteles, sino en poner libros baratos y maravillosos en las mesas.

Señaló que en las bodegas de la editorial hay unos 5 millones de libros “que tenemos que sacar a la calle, porque jamás vamos a destruir un libro, ni los más abominables.

Democracia es servir a los lectores

“Ni censura, ni exclusiones, los gustos editoriales de este nuevo fondo van a estar marcados por mis locuras y las locuras de mi equipo, pero no vamos a excluir a nadie. Democracia es servir a los lectores. No vamos a desaparecer la colección Tierra Adentro, la vamos a potenciar.

“Voy a dirigir el FCE desde la calle, quien espere lo contrario no me conoce. Voy a estar con una mesita y una silla al pie de las librerías, en las ferias del libro, en la normal de Ayotzinapa, en pocos días, armando una biblioteca.

Es mucho más fácil servir a los lectores que a las mentalidades burocráticas que hacen volúmenes de libros que están en las oficinas adornando paredes. No vamos a hacer libros por compromisos absurdos para luego repletar bodegas. No vamos a cerrar librerías, vamos a revivirlas.

Respecto de las filiales que tiene el FCE en Iberoamérica, Taibo II reveló que el año pasado representaron una pérdida de mil millones de dólares, y se encuentran cerradas las de Venezuela y Brasil, por lo cual se va a replantear la vocación de cada una para atraer lectores.

Sobre los trabajadores eventuales a los que no se renovó su contrato, el promotor e historiador afirmó que acordó con el sindicato que se ponga en lista de espera a ese personal para que tengan prioridad en caso de apertura de plazas.

Además de adaptar algunos títulos infantiles a las poblaciones rurales, el nuevo equipo de trabajo del FCE revisará qué concursos literarios permanecerán.

Mientras todo se reorganiza, se encuentra parada la producción editorial, para que en unos dos meses recomience para poner en circulación los primeros títulos de la colección Vientos del Pueblo.

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