Marco Polo era millonario, ecléctico, generoso y “feminista”, pues antes de morir decidió, contrariamente a las costumbres de la época, dejar todos sus bienes a las mujeres de su familia y no a los hombres, como se usaba entonces.

Esto lo revela el testamento que ayer fue dado a conocer después de una laboriosa reconstrucción y de la reproducción de este histórico escrito del mercader veneciano.

Es el documento Ego Marcus Paulo volo et ordine, que data de 1324 y en el que fueron conservadas las últimas voluntades de Marco Polo —quizá el viajero más famoso de la historia—, que después de muchos estudios, restauraciones y reproducciones promovidas por la asociación Scrinium, especializada en clones de documentos antiguos, hoy puede ser admirada en el Museo de Arte Oriental de Turín, hasta el 14 de septiembre.

Las investigaciones científicas sobre el testamento revelan la generosidad de Marco Polo, quien vivió 70 años en dos siglos diversos (1254-1324). Gran parte de su dinero lo dejó a iglesias, pues buscaba su salvación más allá de la muerte, pero también tomó en cuenta a los pobres y a las mujeres, especialmente a sus hijas, además de ordenar liberar a su esclavo cuando él ya no estuviera .

Ferdinando Santoro, presidente de Scrinium, explicó que, después de tres años de trabajo, en total se reprodujeron 185 clones por un costo total de cinco mil euros cada uno y de los cuales todos ya fueron vendidos en todo el mundo. “Es un documento íntimo y lleno de historia”, señaló la investigadora Tiziana Plebani, quien dijo que el proyecto de salvar el testamento comenzó en 2016 entre el Ministerio de Bienes y Actividades Culturales y la Biblioteca Nacional Marciana, así como la citada asociación Scrinium.

Hoy se sabe que este documento fue redactado por el notario y sacerdote Giovanni Giustianan el 9 de enero de 1323, según el calendario romano, entonces todavía vigente en la llamada República Serenísima que hacía coincidir el inicio del año con el 1 de marzo.

El pergamino fue encontrado dentro del código marciano Lat. V, 58-59, que contenía también los testamentos del padre Niccoló Polo y del tío Matteo Polo, compañeros de Marco en el largo viaje que hiciera a la corte de Kublai Khan en 1271 y que es conocido históricamente por el recorrido que éstos hicieran por la vía de la seda, atravesando todo el continente asiático hasta alcanzar China.

Fue aquí donde comenzó su leyenda viajando por Anatolia, Armenia, Bagdad, atravesando Persia, el desierto de Gobi y otros lugares que los llevaron fuera de Venecia durante tres años y medio, y cuando el mundo occidental se maravilló con sus viajes.

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