La inflación en México mostró un repunte durante la primera quincena de marzo de 2026, al ubicarse en una tasa anual de 4.63 por ciento, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
El organismo informó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) alcanzó un nivel de 145.446 puntos, lo que implicó un incremento de 0.62 por ciento respecto a la quincena inmediata anterior. Un año antes, en el mismo periodo, el alza quincenal fue considerablemente menor, de 0.14 por ciento, con una inflación anual de 3.67 por ciento.
En su componente subyacente —que excluye bienes y servicios con alta volatilidad— los precios avanzaron 0.22 por ciento quincenal. Dentro de este rubro, las mercancías registraron un aumento de 0.20 por ciento, mientras que los servicios subieron 0.25 por ciento.
Por su parte, el índice no subyacente presentó un incremento más pronunciado, de 1.96 por ciento en la quincena. Este comportamiento estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de frutas y verduras, cuyos precios se elevaron 8.34 por ciento, así como por energéticos y tarifas reguladas, con un aumento de 0.48 por ciento.
Entre los productos con mayor incidencia al alza destacaron el jitomate, el pollo y el transporte aéreo. En contraste, se observaron reducciones en servicios de telecomunicaciones, como paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, además del huevo.
En cuanto a la canasta de consumo mínimo, su índice reportó un incremento de 0.69 por ciento quincenal y de 4.61 por ciento a tasa anual, superando los niveles registrados en el mismo lapso de 2025.
El comportamiento reciente contrasta con el cierre de 2025, cuando la inflación anual se ubicó en 3.69 por ciento, por debajo de años previos marcados por mayores presiones inflacionarias.







