Los mercados energéticos internacionales entraron en una espiral de alta volatilidad. Una peligrosa combinación de tensiones geopolíticas, ofensivas militares a infraestructuras clave e incertidumbre sobre la producción mundial mantiene en vilo la economía global, con precios que superan en más del 70% los promedios registrados en lo que va del año.
Escalada en los precios internacionales
Durante el inicio de la jornada semanal, la cotización de los hidrocarburos registró una subida del 2%. El crudo Brent —referente para Europa y el comercio internacional— alcanzó los 106.80 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), indicador de referencia en Estados Unidos, escaló a los 93.70 dólares.
Este repunte ocurrió de manera simultánea a los anuncios hechos por el presidente estadounidense, Donald Trump, en los que declaró un supuesto alto el fuego energético entre Moscú y Kiev, aunado a medidas para liberar inventarios de diésel ruso. Al respecto, voceros del Kremlin señalaron de forma cautelosa que darán información oficial conforme existan avances concretos sobre dicha tregua.
El frente de Europa del Este: ataques e incertidumbre
A pesar del anuncio emitido por el mandatario norteamericano en sus redes sociales, donde aseguraba la suspensión de las hostilidades contra la infraestructura energética, la situación en el terreno muestra un escenario distinto.
Reportes de agencias financieras internacionales indican que los ataques sobre instalaciones clave en Rusia persisten. Por su parte, la dirigencia en Kiev ratificó que las operaciones militares defensivas contra dichos activos continuarán, lo que neutralizó el impacto pacificador que buscaban los anuncios de la Casa Blanca.
Tregua a revisión: La liberación de reservas mayoristas de diésel ruso permitió frenar momentáneamente la escalada en combustibles —cayendo un 3% en EE. UU. a 4.75 dólares por galón y un 2.3% en Europa hasta 1,449 dólares por tonelada—, pero los analistas dudan de la sostenibilidad del alivio a mediano plazo.
Fuego en Oriente Medio y paralización en el estrecho de Ormuz
El factor determinante del pánico financiero se concentró en Oriente Medio. La milicia hutí de Yemen ejecutó una serie de ofensivas militares consecutivas contra el Aeropuerto Internacional Rey Jalid en Riad, Arabia Saudita, dejando un saldo de más de una docena de muertos, cientos de heridos y la paralización total de las operaciones en dicha terminal aérea.
A la par, el conflicto entre EE. UU. e Irán escaló violentamente en el estrecho de Ormuz, paso marítimo crucial por donde circula una fracción masiva del crudo mundial:
- Impactos navales: Medios locales confirmaron nuevos ataques contra buques cisterna en la zona.
- Desviaciones de ruta: Decenas de superpetroleros han detenido sus trayectos o cambiado de rumbo para evitar el golfo Pérsico.
- Encarecimiento de fletes: La falta de seguridad disparó los costos de transporte y seguro marítimo, encareciendo aún más el producto final.
Pronóstico reservado para la economía mundial
Especialistas del grupo financiero ING advierten que los costos de los refinados y del crudo no retornarán a la normalidad mientras persista la inestabilidad en la región del Golfo.
Las rutas comerciales ineficientes y los crecientes costos de transportación mantendrán una presión al alza sobre los precios de las gasolinas y el diésel a escala planetaria, amenazando con desacelerar el crecimiento económico global en los próximos meses.







