- Las deportaciones masivas también han contribuido a la parálisis del mercado laboral, según los economistas, al reducir la oferta, lo que en última instancia perjudica la demanda de bienes y servicios, así como a los trabajadores
El crecimiento del empleo en Estados Unidos repuntó más de lo esperado en marzo, tras el fin de la huelga de los trabajadores sanitarios y el aumento de las temperaturas, mientras que la tasa de desempleo cayó al 4.3%, pero los riesgos a la baja para el mercado laboral están aumentando debido a la ofensiva contra Irán, cuyo final no se vislumbra.
El empleo no agrícola aumentó en 178 mil puestos de trabajo el mes pasado, tras una caída revisada a la baja de 133 mil en febrero, indicó la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo en su esperado informe de empleo publicado el viernes.
Los economistas encuestados por Reuters habían pronosticado un aumento de 60 mil puestos de trabajo, tras la disminución de 92 mil registrada en febrero.
Las estimaciones oscilaban entre una pérdida de 25 mil puestos y un aumento de 125 mil lugares de trabajo. La tasa de desempleo se situó en el 4.4% en febrero.
El mercado laboral se ha visto sacudido por la incertidumbre en el último año, empezando por los agresivos aranceles a las importaciones del presidente Donald Trump. Justo cuando algunas de las nubes empezaban a disiparse, la Corte Suprema de Estados Unidos los anuló en febrero luego de que Trump los había impuesto en virtud de una ley destinada a situaciones de emergencia nacional.
El presidente, sin embargo, respondió imponiendo un arancel global por un máximo de 150 días. Los datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de esta semana mostraron que las ofertas de empleo registraron en febrero su mayor descenso en casi un año y medio, lo que apunta a una caída de la demanda de mano de obra.
A finales de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán, lo que provocó que los precios mundiales del petróleo se dispararan más de un 50% y que subieran los precios internos de la gasolina. Los economistas afirman que la ofensiva, ahora en su segundo mes, supone otra capa de incertidumbre para las empresas, y esperan un impacto en el mercado laboral en el segundo trimestre, que acaba de comenzar.
Las deportaciones masivas llevadas a cabo por el gobierno de Trump también han contribuido a la parálisis del mercado laboral, según los economistas, al reducir la oferta, lo que en última instancia perjudica la demanda de bienes y servicios, así como a los trabajadores.
El crecimiento históricamente bajo de la oferta de mano de obra significa que se necesitaban menos de 50 mil vacantes al mes para seguir el ritmo del crecimiento de la población en edad de trabajar, según las estimaciones de economistas. Algunas previsiones sitúan la tasa de equilibrio en cero o incluso en negativo.
Los economistas de JP Morgan advirtieron de que “los datos negativos sobre el empleo en cualquier mes dado serán cada vez más habituales”, y añadieron que “incluso con un crecimiento del empleo suficiente para estabilizar la tasa de desempleo, podría haber datos negativos sobre el empleo al menos en un tercio de los casos”.
Aunque marzo era probablemente demasiado pronto para captar las repercusiones del conflicto en Medio Oriente, algunos economistas afirmaron que esto podría hacerse evidente ya en el informe de empleo de abril. El precio medio nacional de la gasolina al por menor superó esta semana los cuatro dólares por galón por primera vez en más de tres años.
Esto se traducirá en una mayor inflación y erosionará el poder adquisitivo de los hogares, contrarrestando parte de la fortaleza del crecimiento salarial y frenando el gasto. El conflicto borró unos 3.2 billones de dólares del mercado bursátil en marzo. Trump prometió el miércoles ataques más agresivos contra Irán.
Es probable que el informe de empleo de marzo no tenga ningún impacto en las perspectivas de las tasas de interés, ya que los efectos de las interrupciones en la cadena de suministro derivadas del conflicto aún no se han dejado sentir en la economía. Las probabilidades de una bajada de tasas este año han disminuido considerablemente. La Reserva Federal (FED, por sus siglas en inglés) mantuvo el mes pasado su tasa de interés de referencia a un día en el rango del 3.50% al 3.75%.







