Los futuros ligados al DOW JONES bajan un 0,30% hasta los 41.799 puntos, mientras que los del S&P 500 ceden un 0,82%, en 5.780 puntos. Los futuros del NASDAQ 100 bajan un 1,16% hasta los 20.603 puntos.

Los grandes índices neoyorquinos vienen de una semana muy complicada, en la que el Dow Jones y el S&P 500 perdieron un 1,9%, mientras que el Nasdaq Composite se dejó un 2,3%. Los tres índices registraron además su segunda semana consecutiva con saldo negativo.

Aunque ya llegaron al viernes en negativo, las caídas se aceleraron tras un informe de empleo que mostró la creación de 256.000 puestos de trabajo en diciembre, muy por encima de las expectativas del mercado.

La fortaleza del empleo parece estar dando razones más que suficientes a la Fed para detener la senda de recortes de tipos. Según la herramienta CME FedWatch, los operadores no solo estiman que actualmente hay más del 97% de probabilidades de que el banco central deje sin cambios los tipos en su reunión del 29 de enero, sino que la probabilidad para que repita su postura en marzo es casi de un 75%.

Esta semana los inversores conocerán además nuevas cifras de inflación que ayudarán a recalibrar las expectativas. El más importante de todos será el informe del IPC de diciembre del miércoles, aunque el martes se publicará el índice de precios de producción (IPP) de diciembre.  Ese mismo día, Wall Street también espera intervenciones públicas del presidente de la Fed de Kansas City, Jeffrey Schmid, y del presidente de la Fed de Nueva York, John Williams.

En la renta fija, siempre muy sensible a los cambios en la política monetaria, la rentabilidad del bono a diez años sube hasta el 4,784%, situándose en sus cotas más altas desde noviembre de 2023. El bono a dos años paga un 4,421%.

“Con la inflación actual y las expectativas inflacionarias elevadas y rígidas, y con los rendimientos de los bonos que han aumentado de forma pronunciada y rápida, los inversores en acciones están empezando a ser más cautelosos”, señala Katherine Nixon, directora de inversiones de gestión patrimonial de Northern Trust. “En un clásico ‘demasiado de algo bueno’, el contexto de crecimiento constructivo está llevando a un pronóstico de tipos de interés más altos durante más tiempo”.

El mercado entra asimismo en la recta final antes de la toma de posesión de Donald Trump, que se hará efectiva el lunes 20 de enero. “Lo que realmente preocupa a los inversores es el alcance de las Órdenes Ejecutivas que el político estadounidense “ha amenazado” con dictar inmediatamente después de ser investido, ya que ello servirá para que los inversores puedan hacerse una idea realista de hasta qué punto lo dicho en campaña va a ser llevado a la práctica y a qué velocidad lo será”, explica Juan J. Fernández-Figares, de Link Gestión. “Hasta entonces, esperamos mucha volatilidad en los mercados de bonos y de acciones europeos y estadounidenses”.

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