A pesar del aumento en la participación laboral de personas jóvenes en México, las condiciones de empleo para este sector no han mostrado mejoras sustanciales en los últimos 20 años, de acuerdo con un reporte de organizaciones civiles.
El estudio, elaborado por Acción Ciudadana Frente a la Pobreza y Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, señala que actualmente 9.2 millones de jóvenes se encuentran en la informalidad, una cifra prácticamente estancada desde hace dos décadas, cuando se contabilizaban 9 millones en la misma situación.
El documento advierte que, aunque el número total de jóvenes con empleo ha crecido, dicho incremento ha sido proporcional al crecimiento demográfico, lo que impide reflejar avances reales en la calidad del trabajo. En términos estructurales, el problema persiste: más jóvenes se incorporan al mercado laboral, pero bajo condiciones precarias.
La informalidad continúa siendo la principal vía de acceso al empleo. De los 15.4 millones de jóvenes ocupados, 9.4 millones carecen de seguridad social, lo que limita su acceso a derechos básicos.
El reporte también revela que 4.2 millones de jóvenes (27% de la población ocupada juvenil) no perciben ingresos, cifra que se ha duplicado en las últimas dos décadas. A esto se suman 1.5 millones que trabajan sin remuneración directa, principalmente en negocios familiares, esquemas de comisión o programas de becas.
En paralelo, 7.3 millones de jóvenes permanecen fuera del mercado laboral. De ellos, 3.8 millones están dedicados a labores de cuidado no remuneradas, una condición que impacta mayoritariamente a mujeres.
Las organizaciones advierten que el reto no es únicamente incrementar la cantidad de empleos, sino transformar las condiciones en las que estos se generan. Señalan que el acceso al trabajo no garantiza autonomía económica ni calidad de vida.
Finalmente, el informe subraya que el futuro del país estará determinado en gran medida por las condiciones del empleo juvenil, por lo que urge el diseño de políticas públicas integrales que no solo promuevan la inserción laboral, sino que aseguren trabajos dignos y el respeto a los derechos laborales.







