El precio de la gasolina en Estados Unidos mantiene una tendencia al alza en medio de la creciente tensión energética global. Este lunes, el promedio nacional del combustible regular se ubicó en 3.99 dólares por galón —equivalente a poco más de un dólar por litro—, de acuerdo con datos de la Asociación Americana de Automóviles.

El encarecimiento se produce en un contexto de incertidumbre internacional, marcado por el conflicto en Oriente Medio y la interrupción del tránsito en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula cerca de una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.

Las variaciones más elevadas se concentran en la costa oeste. En California, el precio promedio alcanzó los 6.10 dólares por galón, mientras que en Washington se situó en 5.55 y en Nevada en 5.22. Por su parte, Hawái reportó un promedio de 5.62 dólares.

En paralelo, el diésel también registra incrementos sostenidos a nivel nacional, con cifras que no se observaban desde 2022, en línea con la presión sobre los mercados energéticos internacionales.

Escalada bélica presiona mercados

La tensión se intensó tras los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, ocurridos el pasado 28 de febrero, bajo el argumento de neutralizar amenazas estratégicas. En el operativo murieron el líder supremo Alí Jameneí y altos mandos militares. Posteriormente, Mojtabá Jameneí fue designado como su sucesor.

En respuesta, Irán ha ejecutado ataques con misiles y drones contra objetivos israelíes y bases estadounidenses, además de acciones contra infraestructura petrolera vinculada a Washington. La toma del control del estrecho de Ormuz ha agravado el escenario, al afectar directamente el flujo global de petróleo y gas, detonando así el aumento en los precios de los combustibles.

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