La incertidumbre económica y comercial provocó que México perdiera o aplazara inversiones empresariales por 17 mil 400 millones de dólares durante 2025, equivalente a casi 1% del Producto Interno Bruto (PIB), reveló la International Chamber of Commerce (ICC).
Durante la presentación de un análisis elaborado junto con Oxford Economics, la economista principal de la ICC, Mélanie Laloum, advirtió que la falta de claridad en materia comercial, regulatoria y geopolítica se convirtió en el principal factor de riesgo para las empresas, incluso por encima de los aranceles.
“La incertidumbre es el nuevo arancel”, sostuvo la especialista al explicar que 74% de las empresas consultadas identificó este factor como su principal preocupación, superando a los cambios arancelarios, las restricciones a importaciones y exportaciones, así como la renegociación de tratados comerciales.
El estudio utilizó el índice de incertidumbre de política económica desarrollado por Baker, Bloom y Davis, además de analizar el comportamiento de 10 economías, entre ellas México, Estados Unidos, Canadá, China, Brasil, India, Japón, Corea del Sur y países europeos.
De acuerdo con el reporte, los niveles de incertidumbre registrados en 2025 superaron incluso los observados durante la crisis financiera de 2008, la pandemia de Covid-19 y la invasión rusa a Ucrania.
El impacto se reflejó directamente en la inversión empresarial. Mientras en el conjunto de economías analizadas el crecimiento de inversión fue de apenas 0.4%, sin el efecto de la incertidumbre habría alcanzado 1.9%.
México y Canadá aparecieron como las naciones más afectadas. En el caso mexicano, la inversión real cayó 6.8%; sin embargo, el estudio estima que sin el entorno de incertidumbre la reducción habría sido de solo 0.3%.
La ICC planteó además dos posibles escenarios para 2026. En uno adverso, si persiste el clima de incertidumbre, México podría enfrentar una caída cercana a 11% en la inversión empresarial real. En contraste, un entorno de mayor claridad y previsibilidad permitiría un crecimiento de hasta 7.6%.
La especialista indicó que uno de los factores clave para reducir la presión sobre la inversión será estabilizar la relación comercial con Estados Unidos y ofrecer certidumbre sobre la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá.
Por su parte, Martín Castellano consideró que una mayor apertura a la inversión privada en energía, reglas claras, estabilidad fiscal y avances en seguridad podrían ayudar a destrabar proyectos y reducir la cautela empresarial.
La ICC agregó que las compañías buscan enfrentar este escenario mediante la diversificación de mercados de exportación, estrategia mencionada por 67% de las empresas consultadas, mientras que solo 25% consideró la relocalización de operaciones como alternativa.








