La apreciación del peso impactó negativamente la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y de los gravámenes a las importaciones durante el primer bimestre del año, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda.

Los ingresos por IVA registraron una caída real anual de 8.8%, al ubicarse en 271 mil 904.9 millones de pesos. Tan solo en febrero, la contracción fue de 19.7%, con un monto de 118 mil 321.4 millones de pesos, la más pronunciada desde noviembre pasado.

Hacienda atribuyó este comportamiento al fortalecimiento del tipo de cambio, que pasó de un promedio de 20.5 pesos por dólar en el primer bimestre de 2025 a 17.5 en el mismo periodo de 2026. Este movimiento redujo el valor en moneda nacional de los bienes importados, afectando la base gravable del IVA.

Además, la dependencia señaló un efecto de comparación, luego de que en 2025 este impuesto registró su mayor crecimiento desde 2010.

En la misma línea, la recaudación por impuesto a la importación disminuyó 7.2% anual, al sumar 27 mil 745 millones de pesos. En febrero, la caída fue de 8.3%. No obstante, Hacienda indicó que estos ingresos se mantienen por encima de su promedio histórico, impulsados por una mayor fiscalización en aduanas y ajustes en tasas de comercio exterior.

En contraste, el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) mostró un crecimiento de 14.2% en el bimestre, al alcanzar 140 mil 212.7 millones de pesos. Este avance fue impulsado principalmente por el componente de combustibles, ante menores estímulos fiscales respecto al año anterior. El IEPS a gasolinas aumentó 16.6%, mientras que el rubro distinto a combustibles creció 11.3%, apoyado en ajustes a gravámenes sobre tabaco y bebidas azucaradas.

Por su parte, el Impuesto sobre la Renta (ISR) registró un incremento de 4.9% en el acumulado del bimestre, con ingresos por 556 mil 319 millones de pesos, aunque en febrero presentó una caída de 6.3%.

En conjunto, los ingresos tributarios crecieron 2.6% anual en el primer bimestre, al superar ligeramente el billón de pesos. Sin embargo, en febrero se observó una disminución de 7.8%.

Los ingresos petroleros también mostraron debilidad, con una caída de 9.1% en el bimestre y de 28.5% en febrero.

En términos generales, los ingresos totales del sector público aumentaron 2% anual en el periodo, aunque se ubicaron por debajo de lo programado. El gasto público creció 2.5%, pero también quedó significativamente por debajo de lo previsto.

Destaca la fuerte caída en la inversión física, que se redujo 44.9% en el bimestre y más de 50% en febrero, reflejando un ajuste relevante en el componente de infraestructura.

El balance fiscal del periodo muestra así un entorno de presión en los ingresos vinculados al comercio exterior, compensado parcialmente por el dinamismo en impuestos al consumo, en un contexto marcado por la fortaleza del peso.

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