La economía mexicana avanza a paso lento. De acuerdo con las proyecciones actualizadas del Banco Mundial, el Producto Interno Bruto (PIB) de México registrará un crecimiento de 1.4% en 2026, una cifra que apenas rebasará el desempeño de tres naciones en toda América Latina y el Caribe: Bolivia, Jamaica y Santa Lucía.

Pese a una ligera revisión al alza de 0.1 puntos porcentuales en su pronóstico anual, el ritmo económico del país se mantendrá muy por debajo del promedio regional estimado en 2.2% para este año, evidenciando un estancamiento frente a otras naciones del continente.

Crecimiento rezagado frente a la región

El panorama nacional contrasta de forma drástica con el dinamismo de economías centroamericanas y sudamericanas. Mientras que el avance de México se conformará con un modesto 1.4%, naciones como Panamá liderarán la región con un robusto 4.2%, seguidas por Costa Rica con 3.3%. Incluso Brasil, la economía más grande de América Latina, duplicará el ritmo mexicano con una expansión proyectada de 2.1%.

Para los años posteriores, el organismo internacional anticipa una recuperación gradual: el PIB repuntaría un 1.8% en 2027 y un 2.2% en 2028.

Factores de freno y riesgos globales

El informe del Banco Mundial advierte que las dos economías más grandes de la región —Brasil y México— enfrentan serias limitaciones estructurales y financieras:

  • Política monetaria restrictiva: Las altas tasas de interés necesarias para consolidar el proceso de desinflación frenan el crédito y el consumo privado.
  • Incertidumbre y espacio fiscal: La cautela de los mercados responde a la volatilidad global, el limitado margen presupuestario de los gobiernos y la desaceleración de la inversión pública.
  • Presiones climáticas e inflacionarias: Hacia el futuro, el organismo advierte que la persistencia del fenómeno de ‘El Niño’ podría interrumpir las cadenas de suministro agrícola, disparando los precios de los alimentos y la energía, lo que mantendría en alerta a los bancos centrales.
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