Durante un acto de campaña en Kansas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseveró que la automotriz japonesa Toyota dejará de operar en territorio mexicano para instalar una de sus plantas más importantes en suelo estadounidense.
De acuerdo con el mandatario norteamericano, la compañía automotriz se encuentra reorganizando sus planes industriales para priorizar la manufactura en EE. UU., asegurando además que diversas empresas del sector están reduciendo sus operaciones tanto en México como en Canadá.
No obstante, esta postura contrasta con lo reportado previamente por el Gobierno mexicano. Autoridades del sector económico han precisado que la firma asiática no abandonará el país, sino que contempla la reubicación de una línea de ensamblaje específica, manteniendo el resto de sus plantas e inversiones en México.
Por su parte, analistas financieros señalan que la constante presión sobre la renegociación comercial y la posible imposición de nuevos aranceles a la industria automotriz en Norteamérica generan incertidumbre en los planes de expansión globales de la armadora japonesa.







