• El sector turístico nacional enciende las alarmas ante una estrepitosa caída del 21.5% en la oferta de asientos de avión desde Estados Unidos para este verano. La inseguridad, la fortaleza del peso y la falta de promoción cobran factura a los destinos nacionales.

La época dorada en la que las playas mexicanas eran el refugio indiscutible de los viajeros estadounidenses parece estar llegando a su fin. Los empresarios del sector turístico en México arrancaron el año con balances desalentadores y un panorama para la temporada de verano que se vislumbra aún más sombrío, arrastrado por una pérdida drástica de competitividad en el mercado internacional.

De acuerdo con un reporte del Centro de Investigación Avanzada en Turismo Sostenible (STARC) de la Universidad Anáhuac Cancún, los principales destinos de playa del país sufrirán un duro golpe durante el bimestre julio-agosto: una reducción de casi 989 mil asientos en vuelos provenientes de Estados Unidos, lo que equivale a un desplome del 21.5% en la conectividad aérea con nuestro principal mercado emisor.

Pérdida de terreno: la resaca post-pandemia

Durante la crisis sanitaria de COVID-19, la laxitud en las restricciones fronterizas de México permitió que el país captara hasta el 44% del pastel de viajeros estadounidenses. Sin embargo, la falta de estrategias gubernamentales y empresariales para fidelizar a ese sector provocó que, al abrirse el resto del mundo, el encanto se desvaneciera.

Para mayo de este año, la participación de México en el mercado estadounidense cayó al 19.1%, una cifra incluso inferior al 22% que se registraba antes de la pandemia. Hoy en día, los turistas norteamericanos prefieren cruzar el Atlántico hacia Europa o explorar destinos en Asia.

“Estamos preocupados por este estancamiento con tendencia negativa del viajero internacional y la reducción en el gasto promedio. Hay que ver cómo revertir esto; el objetivo es que cada viajero que llegue deje una mayor derrama económica”, admitió Antonio Cosío, presidente del Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET).

La “tormenta perfecta” que azota a las playas mexicanas

Especialistas del sector señalan que el turismo en México enfrenta una crisis multifactorial, una auténtica “tormenta perfecta” compuesta por variables internas y externas:

  • Inseguridad y factores ambientales: La percepción de violencia y problemas recurrentes como el sargazo ahuyentan a los viajeros.
  • Fortaleza del peso: El tipo de cambio encarece los servicios para los extranjeros, reduciendo su capacidad de gasto dentro del país.
  • Altos costos de turbosina: Los conflictos en Medio Oriente han encarecido el combustible, elevando el costo de las tarifas aéreas.
  • Ajustes de las aerolíneas: Gigantes como American Airlines y United Airlines recortaron más de 460 mil asientos cada una en sus rutas hacia playas mexicanas para esta temporada. Asimismo, la salida de operación de la aerolínea Spirit restó otros 165 mil asientos al Caribe mexicano.

A este escenario se suma el análisis de Alik García, subdirector de Análisis Bursátil en VALMEX, quien destaca el impacto de las retóricas antimigratorias en EE. UU. y la cautela de las empresas aéreas al reorganizar sus frecuencias de vuelo.

La realidad es cruda: México está perdiendo un promedio de 60 mil turistas internacionales al mes. Mientras el resto del mundo compite agresivamente con presupuestos de promoción masivos, el turismo mexicano navega a contracorriente con menos conectividad, costos más altos y una urgente necesidad de redefinir su estrategia de atracción.

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