En plena gestión como gobernador de Veracruz, dos décadas atrás, Miguel Alemán Velasco debía soportar las duras expresiones locales que cuestionaban su visión sobre el estado y sus proyectos para el desarrollo regional en la entidad. Algunos de sus críticos hablaban divertidos sobre una Disneylandia y un Rico Mc Pato veracruzanos. Al finalizar su gestión, las mismas voces lo crucificaron por la deuda de tres mil quinientos millones de pesos que dejó al 30 de noviembre de 2004.

En el municipio de Poza Rica, algunos periodistas recuerdan al desesperado comerciante establecido cerca del Río Cazones, que una tarde le hizo ver su suerte y le dijo todo lo que su indignación le empujaba después de haber perdido su patrimonio entero a causa de las inundaciones de 1999. Esas lluvias inéditas en la historia del golfo de México, lo obligaron a reconstruir en zonas altas y seguras un poco más de 25 mil viviendas que habían quedado bajo las tempestuosas aguas, en las que perdieron la vida 125 infortunados seres humanos. 

Eso quedó perdido en la memoria. Pero lo que nadie puede cuestionar a Alemán Velasco son las grandes obras que dejo en las ciudades más importantes, y también, sus logros no igualados hasta ahora respecto a la proyección nacional e internacional que dio a Veracruz. 

A Alemán se deben, entre otras obras, el World Trade Center de Boca del Río, el Teatro y Centro de Convenciones de Coatzacoalcos, el Museo del Transporte—desaparecido por Duarte y Karime—, el Museo Interactivo de Xalapa, la autopista Xalapa-Cardel, y en el norte del estado, las instalaciones y edificaciones que permiten cada mes de marzo la realización de la Cumbre Tajín en Papantla.

La Cumbre Tajín que celebra anualmente el encuentro de la cultura totonaca y de sus extraordinarios voladores con miles de visitantes nacionales y extranjeros ahí, a unos pasos de la Pirámide de El Tajín, permite año tras año, mostrar a un Veracruz entusiasta y pujante, que no es solamente corrupción gubernamental, violencia y retraso económico y social.

Un Veracruz que desafortunadamente no ha tenido más obras como las que se construyeron en el sexenio de Alemán Velasco, a pesar de que la deuda estatal fue llevada irresponsablemente después a cifras mayores a los 45 mil millones de pesos, que nadie sabe en qué se gastaron y en qué año podrá liquidarse.

La Cumbre Tajín es un evento de carácter internacional, con artistas de renombre y beneficios turísticos y culturales que quedan en la región de Papantla y Poza Rica, y que perdurará muchos años más gracias a los totonacas y a las bendiciones de su dios del trueno.

Miguel Alemán realizará en octubre próximo su XVII Cumbre de Negocios en la ciudad de Cancún, Quintana Roo, bajo el lema Una fórmula para el crecimiento de México: Innovación+Inclusión+Confiabilidad.  En Veracruz recordaremos que gracias a su acertada visión y persistencia hoy tenemos un festival cultural de alcance mundial: la Cumbre Tajín, en su vigésima edición.

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